La OMS insta a Europa a reducir el consumo de sal

Esta medida podría salvar muchas vidas

La Región Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un paquete de medidas para ayudar a los países de Europa a reducir el consumo de sal entre la población, uno de las principales causas de hipertensión o de enfermedad cardiovascular.

«Reducir la ingesta de sal, incluso en una pequeña cantidad, tiene el potencial de salvar muchas, muchas vidas en todos los países de la Región Europea de la OMS. En este momento, la ingesta de sal varía de aproximadamente 9 gramos a 19 gramos de sal por día en la región, muy por encima del objetivo de la OMS de menos de 5 gramos de sal por día, y está poniendo en riesgo la salud de la población», ha dicho el gerente del Programa de Nutrición, Actividad Física y Obesidad de la OMS / Europa, João Breda.

En concreto, el paquete proporciona orientación detallada sobre el desarrollo y la implementación de un programa exitoso de reducción de sal, que incluye herramientas para el monitoreo y evaluación continuos. Se compone de tres secciones principales: gestión de programas, apoyo técnico e intervenciones de políticas para apoyar a los países en cada etapa del desarrollo del programa.

«Esto es diferente a las publicaciones anteriores sobre sal: se concentra abrumadoramente en guiar a las autoridades nacionales en procesos reales para lograr el objetivo de la OMS de una reducción de sal del 30 por ciento para 2025», ha explicado el doctor Breda.

La primera sección sobre gestión de programas proporciona orientación para desarrollar un equipo de liderazgo sólido y mecanismos de responsabilidad, que son clave para la implementación exitosa de políticas.

Asimismo, el trabajo ofrece soporte técnico para organizar cada iniciativa y proporcionar datos para intervenciones políticas. De hecho, incluye orientación sobre cómo medir y controlar el consumo de sal de la población, así como los niveles de sal en el suministro de alimentos.

Críticamente, la sección de soporte técnico cubre cómo identificar las principales fuentes de sal en la dieta y establecer objetivos para reducir la cantidad de sal en el suministro de alimentos. Este es un componente vital de las estrategias de reducción de sal en países donde la mayoría de la sal consumida ya se encuentra en los alimentos envasados y procesados comprados en los supermercados.

Del mismo modo, en el trabajo de la OMS se plasman políticas para mejorar la conciencia pública sobre los peligros de comer demasiada sal; crear entornos alimentarios saludables trabajando con los fabricantes de alimentos para reformular los alimentos y las comidas para que contengan menos sal; para mejorar la salubridad de los alimentos que se sirven en las instituciones públicas; hacer que la elección saludable sea la opción más fácil con un etiquetado claro en los paquetes de alimentos; y para establecer restricciones en la comercialización de alimentos poco saludables para niños y adolescentes.

«Esperamos que este paquete energice a los países para reforzar y seguir buscando la reducción de sal como una estrategia vital para mejorar la salud pública. Brindará apoyo a las partes interesadas para ajustar la acción sobre la sal, desde la colaboración de la industria hasta las iniciativas de cambio de comportamiento», ha dicho el experto.