Sufre una lesión cerebral que la deja muda y se recupera hablando cuatro acentos

A la joven se le ha diagnosticado el ‘Síndrome del Acento Extranjero’

La diversidad y el alcance del cerebro es una riqueza que a muchos humanos escapa. El cerebro va mucho más de cuanto pensamos. Es una esponja que todo lo absorbe. Todo lo retrae, todo lo archiva, todo lo resetea. Es un disco duro cuya capacidad -por largo- no acertamos a imaginar.

La complejidad del cerebro a menudo nos deja absortos. Es un misterio bien estudiado. Un enigma, sin embargo, del todo descifrado. El cerebro nos deja sin palabras. Como le ha sucedido a la joven británica, de 31 años, Emily Egan…

La dejó literalmente sin palabras. Emily sufrió una lesión cerebral a principio de año. Una lesión que la dejó sin habla durante dos largos meses. Meses difíciles. Meses de incertidumbre. Meses de inquietud. Meses de silencio. De mucho silencio.

¿Qué ocurrió cuando logró recuperar el habla -en tanto de hecho la recuperó-? Pues algo asombroso: se expresaba en cuatro acentos diferentes. Cabe decir que hasta el momento del accidente la mujer únicamente hablaba su lenguaje materno, es decir, el inglés…

Pero, tras su recuperación, pasó a acentos como el ruso, el francés, el polaco o el italiano. ¡Un hecho ciertamente sorprendente! A principio, antes de la lesión, se le notó cambios de tonalidad. E incluso hasta de timbre de voz.

A medida que fueron pasando los días, tuvo fallos a la hora de hablar, hasta que se quedó sin voz. Luego se recuperó con los acentos mencionados. Se le ha diagnosticado el Síndrome del Acento Extranjero.

Este síndrome es una enfermedad rara, así se denomina, que por lo común se produce como un efecto secundario de una lesión cerebral grave de la que se desconoce su origen.

Emily afirma que “no sólo ha cambiado mi acento: no hablo ni pienso de la misma manera que antes y no puedo construir frases como solía hacerlo”.