El ‘Pollino’ acusa a la Policía de obligarlo a autoinculparse 

Su padre asegura que en la instrucción declaró también «amenazado» por la Policía y la Fiscalía ve «contradicciones» en sus testimonios

La Audiencia de Sevilla ha acogido este miércoles una nueva sesión del juicio con jurado popular por el conocido como triple crimen de Dos Hermanas, saldado con el asesinato del ciudadano turco Yilmaz Giraz, su pareja Sandra Capitán y la hija de ésta última y el enterramiento de sus cadáveres en una fosa de una vivienda de la calle Cerro Blanco de dicha ciudad, declarando Ricardo G.H., dueño de dicha casa y conocido como el ‘Pollino’, que no residía en dicho inmueble, que no estuvo en el mismo el día de los hechos y que la Policía Nacional le condujo a autoinculparse bajo la premisa de que con ello, su mujer y su padre «saldrían libres» de cargos.

Ricardo G.H. ha abierto la sección del juicio correspondiente a las comparecencias de los acusados, que además de él son su propio padre, Ricardo G.G. alias ‘el Cabo’; la esposa de este último, Joaquina H.J., la mujer del ‘Pollino’, Elisa F.M.; Manuela M.O. como supuesta intermediaria; el monitor de boxeo David Ramón H.P., conocido como ‘el Tapita’; y su amigo José Antonio M.B., alias ‘Quino’.

Los siete acusados, de modo genérico, afrontan acusaciones de presuntos delitos de detención ilegal, asesinato, encubrimiento y tenencia ilícita de armas, reclamando la Fiscalía tres penas de prisión permanente revisable, una por cada uno de los tres delitos de asesinato que les atribuyen, para todos ellos salvo para Joaquina H.J. y Manuela M.O., para las que reclama siete años de cárcel por encubrimiento en el primer caso y 16 años por complicidad en uno de los asesinatos, respectivamente.

Mientras la Fiscalía considera que «todos ellos participaron en menor o mayor grado en el secuestro y asesinato» del ciudadano turco Yilmaz Giraz, investigado por tráfico de drogas, su pareja Sandra Capitán y la hija de ésta, de sólo seis años de edad, ocultando sus cadáveres en una fosa con sosa cáustica de la vivienda del número 168 de la calle Cerro Blanco, propiedad de el ‘Pollino’, este acusado ha alegado que no residía en dicha casa y que no estuvo presente en la misma cuando el 16 de septiembre de 2017 las tres víctimas fueron asesinadas a tiros y sus cadáveres fueron enterrados en dicha fosa.

El ‘Pollino’ solo contesta a su abogado

Eso sí, Ricardo G.H. ha optado por responder sólo a las preguntas de su abogado, declinando contestar a las de la Fiscalía, que ha apreciado contradicciones en su testimonio, y del resto de partes.

Según ha defendido, David Ramón H.P. el ‘Tapita’ le alquiló la vivienda por 8.000 euros para los días 15 y 16 de septiembre y cuando en esta última fecha acudió a la misma a recoger las llaves, en dicho inmueble habría «dos extranjeros armados» con revólver que le inmovilizaron, le ataron, le mostraron los cadáveres de la fosa y le obligaron a colaborar con ellos porque de lo contrario, él sería «el siguiente» junto con sus familiares.

Así, ha asegurado que contrató el hormigonado de la fosa «amenazado» por estas personas, avisando de que peligraba su vida y la de sus familiares, atribuyendo a «una casualidad» que el día previo ya visitase la empresa contratada para hormigonar la fosa, y alegando a continuación que había pedido «precio en varias empresas» porque desde tiempo atrás necesitaba cubrir dicha fosa del cuarto de baño.

De este modo, ha asegurado que no participó en los asesinatos y que si inicialmente se auto inculpó fue porque la Policía Nacional le condujo a ello bajo la promesa de que así, su padre y su mujer, también acusados, «saldrían libres» de cargos. «Me lo inventé», se ha encogido de hombros.

Su padre, Ricardo G.G. alias ‘el Cabo’; ha contestado a las preguntas de todas las partes, negando que supiese de la fosa, que conociese a ninguna de las víctimas, al ‘Tapita’ o al ‘Quino’, porque según sus palabras no tiene «nada que ver» con los hechos ni sabe «nada» de los mismos. Es más, tras señalar la Fiscalía al menos una «contradicción» respecto a sus testimonios previos, ha asegurado que cuando declaró en la fase de instrucción asistido por su abogado lo hizo «amenazado» por la Policía Nacional.

El ‘Cabo’ dice haber sido «amenazado»

El ‘Cabo’ ha negado que el día de los hechos visitase la vivienda propiedad de su hijo donde fueron localizados los cadáveres, exponiendo que ese día incluso no habló con su hijo el ‘Pollino’, negando que participase en el secuestro y asesinato de las víctimas y asegurando que su papel se limitó a llevar el día antes a su hijo y a un «hombre fuerte» que le acompañaba y que no conocía, hasta una empresa del sector de los cementos donde el ‘Pollino’ quería realizar unas consultas para unas obras.

Aquel día, según su relato, notó «nervioso» a su hijo, pero lo atribuyó simplemente a que el mismo llevaba una temporada «enfadado» con su mujer.

En la tanda de comparecencias le ha seguido precisamente Elisa F.M.; esposa del ‘Pollino’ y quien sólo ha respondido a la fiscal y a su abogado defensor. Esta mujer ha defendido que nunca residió en el número 168 de la calle Cerro Blanco, que nunca supo de la fosa de la misma y que tampoco conocía a las víctimas del crimen ni si su esposo conocía o no al ciudadano turco, sin que le constase tampoco que el ‘Pollino’ tuviese un problema con alguien por una deuda.

Es más, ha defendido que en aquella época no quería «ni ver» a su marido, pues estaba «peleada con él» al haber descubierto que el mismo había incurrido en una infidelidad, insistiendo en que no tuvo «ninguna» participación en los hechos. «Es mentira», ha alegado frente a las tesis de la Fiscalía y las acusaciones particulares sobre su supuesta participación activa en los acontecimientos.

La madre de el ‘Pollino’: «Es mentira»

Joaquina H.J., de su lado, sólo ha contestado a la Fiscalía y a su abogado, negando también que conociese la existencia de la fosa donde fueron sepultados los cadáveres, negando también que el 16 de septiembre de 2017 visitase la vivienda y negando que supiese si su hijo el ‘Pollino’ tenía problemas «de droga» con el ciudadano turco Yilmaz Giraz.

Así, esta acusada ha sostenido que aquel día estaba muy atareada con obligaciones derivadas de sus actividades de venta ambulante. Frente a la acusación por encubrimiento que pesa en su contra, la madre de ‘El Pollino’ ha insistido en que no sabía «nada» de los crímenes.

Finalmente, ha prestado declaración aunque sólo a las preguntas de su abogado defensor Manuela M.O., quien ha manifestado que conocía al ‘Pollino’ sólo de «cuatro ratos» y que cuando por un encuentro casual le presentó a David el ‘Tapita’, que sí era su amigo, se marchó y les dejó hablando de algo que no llegó a escuchar.

En ese sentido, ha relatado que David Ramón H.P. le contó días después que él había «quedado» con el ‘Pollino’ para «cobrar un dinero de un hombre» pero se marchó cuando se percató de que en el asunto había además «una mujer y una niña», pues el ‘Tapita’ sostiene que participó en el secuestro de Yilmaz Giraz pero exclusivamente en eso.

Según el relato de Manuela M.O., el ‘Tapita’ le contó que tras ser pública la desaparición de las víctimas, él mismo había contado a la Policía Nacional su participación en la detención ilegal del ciudadano turco, negando ella que conociese a ninguna de las víctimas o que participase en los hechos.