El diagnóstico rápido de la ELA, más cerca

«Los métodos que hemos promovido conducirán a la capacidad de diagnosticar rápidamente la ELA a partir de una sola extracción de sangre»

Un equipo de investigadores del Brain Chemistry Labs, un instituto de investigación sin fines de lucro de Estados Unidos, ha anunciado en la Royal Society Open Biology que ahora es posible distinguir muestras de sangre de pacientes con ELA de controles sanos.

El artículo revisado por pares destaca el nuevo avance de biomarcadores que puede proporcionar un diagnóstico rápido de ELA, una enfermedad neurodegenerativa progresiva que generalmente afecta a las personas en la plenitud de su vida.

«Creemos que esto cambia las reglas del juego: los métodos que hemos promovido conducirán a la capacidad de diagnosticar rápidamente la ELA a partir de una sola extracción de sangre, en comparación con las medidas científicas actuales en las que los pacientes pueden tener que esperar más de un año para un diagnóstico confirmado –explica la doctoraSandra Banack, científica sénior de Brain Chemistry Labs y primera autora del artículo–. Las personas con ELA generalmente viven un promedio de dos o tres años después del diagnóstico, por lo que una evaluación rápida es crucial».

La nueva prueba se basa en exosomas, que son paquetes microscópicos que contienen material genético que son eliminados por diferentes tejidos del cuerpo. Los investigadores purificaron los exosomas cerebrales del plasma sanguíneo apuntando a una proteína única en la superficie del exosoma.

Utilizando los exosomas cerebrales, los investigadores extrajeron microARN, que son secuencias cortas de material genético que generalmente regulan la expresión génica dentro de la célula. Ocho secuencias diferentes de microARN juntas forman una huella genética única que distingue las muestras de sangre de pacientes con ELA de los controles sanos.

Según el doctor Rachael Dunlop, investigador principal del Brain Chemistry Labs, «esta nueva huella genética puede abrir oportunidades para el descubrimiento de nuevos fármacos. Dada la falta de tratamientos para la ELA, los médicos e investigadores comprenden la importancia de tener un nuevo biomarcador para ayudar en evaluar la efectividad de los nuevos candidatos a fármacos y permitir que los pacientes reciban tratamientos experimentales en una etapa más temprana de la enfermedad».

El doctor Walter Bradley, presidente emérito del Departamento de Neurología de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami, que no fue autor de este estudio, agradeció este avance. «El diagnóstico temprano es el santo grial para muchas enfermedades neurológicas –apunta–. Estos nuevos resultados son extremadamente prometedores para los pacientes y sus médicos».

La traducción de estas nuevas técnicas desde el banco de laboratorio a la clínica aún puede llevar tiempo, advierte el doctor Paul Alan Cox, Director de Brain Chemistry Labs. «Estamos entusiasmados con este descubrimiento –explica–, pero las técnicas analíticas en la actualidad son costosas y requieren mucho tiempo».