Misa de Acción de Gracias por Juan José Padilla

Se ofició en la basílica de El Carmen, ofrecida por la Hermandad

Este fin de semana en la jerezana iglesia de El Carmen se ha celebrado una misa de Acción de Gracias por el torero Juan José Padilla, ofrecida por la Hermandad de la Virgen del Carmen, que preside Jesús Salido. Ofició fray Alejandro Peñalta, prior de los carmelitas jerezanos, y Padilla estuvo acompañado por toda su familia, es decir, sus hijos, sus padres, sus hermanos banderilleros Oscar y Jaime, sus hermanas, cuñados y sobrinos. La asistencia de público fue numerosa, pues el templo estaba lleno, incluso con personas que no se podían sentar.

La misa de acción de gracias es un acto que se suele hacer frecuentemente, como reconocimiento del término feliz de una determinada situación. Ésta puede ser la superación de una enfermedad, la solución de un problema o, en el caso de los miembros de las Hermandades, la culminación de una actividad principal, como la terminación de los desfiles procesionales o los cultos de Semana Santa.

Al término de la celebración eucarística, Juan José subió al presbiterio para dar desde el atril las gracias, por el acompañamiento, a toda su familia, especialmente a sus padres, a la Hermandad y al público que había asistido. A continuación, el hermano mayor le hizo entrega de una medalla de la Virgen del Carmen y, por parte de una vocal de la junta directiva, se le entregó un ramo de flores a su esposa, Lidia.

Es sabida la relación de la familia Padilla con la familia carmelitana. Ya hace cuatro años se le entregó al toreo el Escapulario y se le nombró hermano. La devoción familiar a la advocación de El Carmen viene de años, cuando la madre, ante un problema que afectaba a una hermana, se encomendó a la Virgen y vistió como promesa el hábito marrón; la hija salió adelante felizmente y desde entonces han seguido mostrándose muy devotos. El propio torero siempre ha llevado, a lo largo de su carrera profesional, en la capilla personal la imagen de la Virgen del Carmen y además va con el escapulario colgado. Cuando se operó de la cabeza, en las imágenes que se hicieron públicas una vez, se pudo ver que llevaba el escapulario pequeñito carmelitano.

Por ello, a la hermandad le pareció oportuno la celebración de una Misa de Acción de Gracias por su trayectoria de éxitos y por la superación feliz de las situaciones difíciles que ha tenido que pasar. Así, cuando acabó la temporada de retirada, se le planteó la idea, que le encantó, y se estuvieron buscando fechas entre los muchos compromisos públicos que el torero tiene que atender. Ya recientemente se planeó para después de navidades o febrero y se decidió que lo mejor era ahora, aprovechando la misa de hermandad, que se suele celebrar con periodicidad mensual.

Juan José, acompañado del hermano mayor, subió al camarín y oró unos momentos bajo el manto de la Virgen junto a su esposa e hijos. Firmó una dedicatoria en el Libro de la Basílica, precisamente en la vuelta de la página que había usado para el mismo fin hace cuatro años cuando se le hizo entrega del Escapulario. Finalmente se pasó a compartir un jerez de honor en convivencia con los miembros de la Hermandad, a los que personalmente volvió a reiterar el agradecimiento y a manifestar la devoción de la familia.