Se avecinan semanas muy complicadas. Ya lo vaticinaban los expertos. Y las medidas restrictivas de las diferentes autonomías y este viernes, se ha dado un paso más. Un paso más para volver a los niveles de marzo, donde la población debía permanecer aislada en su casa. Sin salir a la calle, teletrabajando y sin poder hacer prácticamente nada. En ese sentido, el Lehendakari, Iñigo Urkullu, le ha pedido a Pedro Sánchez que declare el Estado de Alarma en el país. Eso sí, que sean los presidentes de cada comunidad autónoma quienes gestionen las medidas en función de la incidencia del coronavirus.

En palabras de Urkullu existe una «alta probabilidad de que sea necesario adoptar estas próximas semanas nuevas medidas, más restrictivas e intensas». Estas declaraciones las ha realizado en una comparecencia oficial en la sede de Lehendakaritza. El Lehendakari ha estado acompañado en su comparecencia de la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, donde ha anunciado que la petición del estado de alarma ya está formalizada.

El presidente del Gobierno Vasco ha señalado que son varias las razones que motivan esta petición. Entre ellas, «la escalada de casos positivos que se está produciendo estos últimos días». Una tendencia que «se seguirá manteniendo también los próximos días». Y que las «limitaciones de actuación con que se encuentra el Gobierno Vasco desde el punto de vista jurídico», después de que el TSJPV no haya autorizado en varias ocasiones prohibiciones que pretendía establecer, al considerar que «vulneran derechos fundamentales». Ayer mismo, el alto tribunal vasco impidió la limitación a seis personas de los encuentros sociales en lugares públicos y privados.

Nuevas medidas

El Lehendakari ha afirmado que existe, además, una «alta probabilidad de que sea necesario adoptar estas próximas semanas nuevas medidas, más restrictivas e intensas, para contener la propagación del virus».

Esta decisión de Iñigo Urkullu de solicitar el estado de alarma ha sido comunicada a todas las instituciones vascas que forman parte del Comité Asesor de Protección Civil de Euskadi. Cuenta con el respaldo de las autoridades sanitarias, tanto del Departamento de Salud como de la Comisión técnica del LABI. «Se trata de una decisión que, en Euskadi, puede permitir responder de forma más adecuada a la realidad, evolución y circunstancias», ha aseverado Urkullu.

Reducción de la movilidad

Pedro Sánchez ha reconocido también este viernes que la situación de la pandemia de coronavirus en España es «grave» y empeorará con la llegada del invierno, por lo que ha pedido «determinación» y «unidad» a las fuerzas políticas para doblegar la segunda curva «al igual» que se hizo con la primera, lo que pasa por reducir la movilidad.

En una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha asegurado que la «realidad sin adornos» es que España está registrando picos récord de contagios, lo que ha llevado a varias comunidades autónomas a adoptar medidas cada vez más restrictivas.

En este punto, ha subrayado que las comunidades autónomas son las responsables de las medidas que se deban ir adoptando y, cuando una de ellas alcance un nivel de alerta «extrema», podría requerir de iniciativas excepcionales que «podrían» necesitar el sustento del estado de alarma.

Los españoles, a favor de medidas más duras

El número de españoles a favor de tomar medidas de control y aislamiento más exigentes ha aumentado del 53 al 62,4 por ciento. Esto significa que los que prefieren continuar como hasta ahora bajan hasta el 20,1 por ciento de la población.

Asimismo, un 2,5 por ciento afirma que se deberían tomar medidas dependiendo de cada zona, mientras que permanecen estable la población que duda o desconoce qué medidas deberían tomarse (7,4%).

Además, un 1,6 por ciento apuesta por el desarrollo de nuevas medidas más eficaces y mejor planteadas; el 1,2 por ciento pide el cumplimiento de las medidas, más control y penalizaciones y un 1,1 por ciento afirma que se deben imponer medidas de concienciación ciudadana y responsabilidad.