El brote de Covid-19 surgido en el centro de personas mayores Los Olmos de Mairena del Aljarafe (Sevilla) ha contabilizado dos fallecimientos más y ya suma tres en total. Mientras, el brote declarado en el convento de Santa Ángela de la Cruz de Sevilla capital registra una nueva muerte y ya suma un total de dos.

Así figura en el balance diario de la Consejería de Salud y Familias respecto a la evolución de esta segunda oleada de la pandemia.

Según dicho balance, el brote de la residencia de personas mayores Los Olmos de Mairena del Aljarafe mantiene 20 casos positivos en Covid-19, pero ha sumado dos nuevos fallecidos en las últimas 24 horas y ya son tres en total.

En el caso del brote del convento Santa Ángela de la Cruz de Sevilla capital, se mantienen 101 casos confirmados, pero han contabilizado una muerte más, con lo que ya son dos las muertes en este centro.

En cuanto a la residencia Domusvi de Alcalá de Guadaíra, que hace una semana registraba 54 casos y dos muertes, actualmente contabiliza 66 casos confirmados de contagio.

Situación en el convento de Santa Ángela

El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, ha informado de que el 50 por ciento de las hermanas del convento de Santa Ángela de la Cruz afectadas por el coronavirus ya están dadas de alta, mientras que la otra mitad se encuentra sin síntomas.

A preguntas de los periodistas, tras presentar una ruta de conventos de clausura, Asenjo ha señalado que, de las 101 monjas infectadas, han fallecido dos religiosas. Una de ellas, de 95 años, contaba con múltiples patologías y se encontraba «muy enferma antes de que entrara el virus en el convento«. Mientras que este viernes 23 de octubre se está procediendo a enterrar a otra hermana de 81 años de edad que contrajo el virus. «Ha muerto como una santa, como todas ellas», matiza.

Asenjo lamenta que se haya sufrido «el cerco y las consecuencias de la pandemia«. Además, ha querido trasladar el mensaje de las Hermanas de la Cruz para que agradezca públicamente «las oraciones de tanta gente que reza por ellas, las cartas de los niños y los dibujos que cuelgan a las puertas de la Casa Madre». Asimismo, piden que se siga rezando por ellas para que «puedan volver al servicio de los más pobres y de los enfermos».

Recuerda que, junto a esta Casa Madre, también «lo han pasado mal» las hermanas del convento Madre de Dios, que «han estado todas afectadas por el virus y están ya perfectamente, con el alta concedida»; así como el de Santa Paula, con todas las religiosas afectadas ya sintomáticas y que han superado el virus.