Es una práctica habitual entre los delincuentes, comprarle al agraciado su premio por algo más de dinero. Con esta operación convierten en dinero negro en blanco de un modo inmediato. Hablamos de un delito de blanqueo de capitales que conlleva altas penas de prisión.

En el marco de la investigación por la detención de Antonio Tejón, líder del clan de «Los Castañitas» ha trascendido que él y su mujer fueron agraciados durante un año y medio con once premios de la lotería y de los cupones de la ONCE. En 2014, incluso, fueron agraciados con dos premiso de la Lotería de Navidad.

¿Cómo lo hacía?

El modus operandi según hemos conocido este miércoles en Hoy en Día, el programa de Canal Sur, era el siguiente. Al parecer un familiar de Antonio Tejón trabaja en la ONCE y este era el encargado de comunicarles a él y a su mujer dónde y a quién le tocaban los premios.

Con esta información ellos contactaban con el verdadero premiado y le compraban el premio por su valor y algo más.

Puede parecer a simple vista que con este método el líder del clan de los nartoctraficantes perdía dinero. Pero no es así porque lo realmente conseguía era blanquear grandes sumas de dinero procedente del nacotráfico. Lo que levantó las sospechas de la policía fue que la mujer de Tejón tardó un mes y medio en cobrar uno de los premios.

El delito de blanqueo de capitales pena igualmente al que lo comete como al que consiente, en este caso el premiado de la lotería, como cooperador necesario. En este caso las penas pueden ser de entre 6 meses y 6 años de prisión.

Duro golpe al narcotráfico de la provincia de Cádiz

La Guardia Civil volvió a asestar un duro golpe al narcotráfico el pasado 18 de septiembre. Antonio Tejón, uno de los cabecillas del Clan de ‘los Castañas’, ha ingresado en prisión en las últimas horas. Tejón fue detenido el pasado martes en el marco de la operación ‘Dismantle’, la cual sigue abierta con, hasta el momento, 50 personas detenidas.

Según explicó la Guardia Civil, la operación se inició el pasado mes de marzo cuando se tuvo conocimiento de un narcoembarcadero. Las personas, que controlaban el narcoembarcadero, estaban relacionadas directamente con el clan de los Castañas.

Tras meses de investigación, la Guardia Civil averiguó que la organización funcionaba a modo de cooperativa. Los narcos contaba con dos ramas operativas y otra de logística en Algeciras.

Por su parte, cada una de las ramas operativas contaba con una «sucursal» en caso de que  les impidiera operar en su zona de «confort». Por ello, operaban tanto en el río Guadalquivir como en Huelva. En uno de los alijos perpetrados por dicha red en Sotogrande falleció uno de los implicados en el mismo.

Por su parte, los miembros de la red tomaban extremas medidas de seguridad. De hecho,  había personas con medios aéreos no tripulados para controlar los movimientos de las patrullas.

Además, los pilotos de las embarcaciones del grupo usaban barcos pesqueros. Su uso era principalmente de parapeto, para evitar ser vistos desde la costa.

Durante la investigación, la Guardia Civil descubrió que la organización contaba con tres narcoembarcaderos. En ellos, los narcotraficantes hacían tareas de botadura y puesta a punto de las narcolanchas.

En la operación participaron 400 guardias civiles de las Comandancias de Algeciras, Málaga, Cádiz, Huelva, Sevilla y Ciudad Real. Sin duda, un paso más para acabar con el narcotráfico en Cádiz.