El sector de la hostelería y el ocio nocturno de Andalucía se han manifestado para mostrar su rechazo por el cierre obligatorio de los negocios. Desde ambos sectores reclaman a la Junta un «plan de rescate» y advierten que «costará mucho» reactivar la economía «si hay tantas empresas de hostelería cerradas».

El presidente de la Asociación de Hosteleros de Málaga, Javier Frutos, ha precisado que las movilizaciones van principalmente contra el gobierno autonómico. No obstante, también le reclaman su ayuda también para «que representen a todos los hosteleros» frente al Gobierno de España para pedir la prórroga de los ERTE o a los ayuntamientos por el pago de tasas.

«De todas las administraciones necesitamos ayuda de ellas, por eso el plan de rescate tiene que ser global», ha argumentado.

Aproximadamente el 35-40 por ciento de empresas de hostelería están cerradas, «muchas definitivamente, otras no saben». Solo en la provincia de Málaga prevén que de mantenerse la situación actual sin cambios en las ayudas o restricciones cerrarán unos 5.000 establecimientos y se perderán 25.000 empleos.

Por su parte, el vicepresidente de Andalucía de Noche, Juan Rambla, ha criticado que la Junta «no se ha sentado a negociar» desde que impusieron su cierre. Además han criticado las últimas ayudas propuestas por el Gobierno andaluz al ocio nocturno. «Con eso no hay ni para pagar una mensualidad de todos esos negocios en Andalucía, es un gesto de cara a la galería, pero no es nada que realmente nos haya ayudado», ha lamentado.

En Huelva la manifestación ha juntado a unas 500 personas, en Almería 300, en Córdoba 100, y en Málaga y Granada 1.500.

Discotecas convertidas en cafeterías

Preguntado por la reconversión de salas de fiesta en cafeterías, Rambla se ha mostrado a favor. No obstante, para ellos no es la solución.

«Eso son decisiones personales de cada empresario. Hay algunos tipos de negocio, pequeños sobre todo, que se agarran a un clavo ardiendo, pero no es una solución. Realmente no podemos hacerle la competencia a nuestros compañeros de las cafeterías ni nuestros locales están preparados para eso», ha expuesto.