El dueño de la finca donde murió el pequeño Julen, acusado de homicidio imprudente

La fiscalía pide 3 años de cárcel para David Serrano

David Serrano, el dueño de la finca de Totalán donde murió el pequeño Julen, se sentará en el banquillo por homicidio imprudente. Este lunes está previsto que se le notifique oficialmente el auto de acusación y se determine la apertura de juicio oral.

La jueza considera que existen indicios de criminalidad sobre David Serrano y le reclama el pago de 885.000 euros por los gastos del rescate. La fiscalía pide 3 años de cárcel y la acusación particular, seis meses más. El juicio se celebrará, casi con toda probabilidad, en el juzgado de lo penal número 3 de Málaga antes de final de año.

David Serrano es el dueño de la finca de Totalán, donde el pasado mes de Enero falleció el pequeño Julen al caer por el orificio de un pozo irregular. Durante semanas los trabajos de rescate fueron incesantes y laboriosos, mientras se mantenía la esperanza de hallar con vida al pequeño.

La jueza ya ha considerado que Serrano «era conocedor de que el pozo se encontraba al descubierto sin estar protegido con las suficientes medidas de seguridad» y que el dueño de la finca «no adoptó ninguna medida de seguridad para evitar accidente alguno, principalmente en el pozo realizado» y no ha quedado acreditado que alertara de la existencia del mismo «cuya visualización, además, era difícil».

La Fiscalía, por su parte, ha señalado que «no había señalizado ni advertido de la presencia de la prospección» e insistía en que «era el único conocedor» de la existencia del pozo por el que cayó el pequeño, añadiendo que «los demás desconocían» la presencia del mismo ya que «apenas se veía».