Fiebre del Nilo: La Junta constata 19 positivos entre Caballos en Andalucía

Los casos de caballos con el virus de la Fiebre del Nilo se reparten entre Puerto Real, Jerez, Huelva y Sevilla

La Junta de Andalucía ha confirmado este domingo 23 de agosto de la presencia de 19 positivos por Fiebre del Nilo en caballos de Andlaucía.

Concretamente se han registrado 12 casos en Sevilla (cuatro en Lebrija, tres en Los Palacios, tres en Dos Hermanas y dos en Las Cabezas de San Juan); cinco en la provincia de Huelva (dos en Almonte, uno en Moguer, otro en San Bartolomé y un último en Gibraléon; y dos en Cádiz (Uno en Jerez de la Frontera y otro en Puerto Real).

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha implantado un sistema para la detección precoz de la enfermedad en los caballos.

Ello permite emplear medidas de control y prevención para iniciar el tratamiento veterinario correspondiente sobre aquellos équidos que la padecen.

Hay que dejar claro que los caballos no transmiten en ningún caso la enfermedad a otros animales.

Estos brotes de Fiebre del Nilo vienen produciéndose en Andalucía desde hace varios años. Este hecho es debido a la situación geográfica de Andalucía, por donde pasan numerosas aves migratorias.

Las aves anteriormente mencionadas desempeñan un papel reservorio del virus que transmite el mosquito culex y otros tipos de mosquitos.

Apenas un 10% de los caballos infectados ofrecen síntomas y sólo un 1% fallce como consecuencia de la enfermedad.

Vacunas para la Fiebre del Nilo

Existen varias vacunas autorizadas para el virus de la Fiebre del Nilo en caballos. La vacuna suele ser aplicada por los veterinarios de équidos.

La Junta, a su vez, cuenta con un sistema de vigilancia pasiva para los caballos. De esta forma, en aquellos casos con sintomatología neurológica en zonas geográficas consideradas de riesgo, los servicios veterinarios de la Oficinas Comarcales Agrarias (OCA) toman las muestras necesarias para confirmar o descartar la enfermedad sin perjuicio de los tratamientos que los veterinarios clínicos aplican a los caballos enfermos.

Igualmente, la Consejería ha constituido una red de vigilancia activa respecto a équidos y aves centinelas de una relación de explotaciones distribuídas por las zonas de mayor riesgo.

Esto permite extraer muestras con cierta frecuencia para detectar si el virus circula por el territorio.