Un año en un centro al menor que abusó sexualmente de un chico con discapacidad

La Audiencia de Málaga considera adecuada la sentencia al joven que abuso de otro menor cuando este tenía 14 años

La víctima, que presenta una discapacidad intelectual, denunció en 2017 estos abusos sexuales por parte de un niño de la misma edad, 14 años por entonces, en una piscina abandonada de la capital malagueña.

La Audiencia de Málaga ha confirmado la sentencia dictada por el Juzgado de Menores número 1, que impuso al menor las medidas de un año de internamiento cerrado revisable a los seis meses, y dos años y medio de libertad vigilada por el delito de agresión sexual, al entender que abusó de otro menor en julio de 2017.

Además de las penas, al menor se le impuso un curso afectivo-sexual e indemnizar con 3.000 euros a la víctima. Dicha sentencia, sin embargo, fue recurrida por la defensa al entender “desproporcionadas” las medidas, mientras que desde la acusación particular, pidió que se elevaran las penas al considerarlas “insuficientes”.

A pesar de ello, la Sala desestima los recursos presentados y señala que no puede hacer una valoración de la prueba, apuntando que las manifestaciones de la víctima les resultan “muy creíbles y reforzadas con datos periféricos”.

Según la primera sentencia, el denunciado abusó de la víctima, amenazándolo con matar a su familia, por lo que este accedió “al encontrarse atemorizado”. Además, intentó realizar otros actos de carácter sexual al menor, los cuales no logró debido a la negación de la víctima.

El magistrado en la primera resolución manifestó que la víctima mantuvo su relato “sin incurrir en ambigüedades ni contradicciones”, además de considerar que su versión está corroborada por varios testimonios de otras personas y por un informe psicológico del que se extrae su “incapacidad”, descartando por lo tanto una posible acusación falsa.

Desde los abogados de la familia del denunciante, han mostrado su sorpresa ya que “»en un delito de agresión sexual a un menor con una discapacidad se aplique una pena de un año de internamiento que nos parece poco dura», asegurando entender que sus clientes «no quieran seguir peleando en esta causa porque no se puede vivir con un dolor tan grande».