Coronavirus revacunaciones periódicas

El acelerado programa de vacunación frente al Coronavirus en el Reino Unido puede permitir eliminar las restricciones al contacto social a finales de junio en Inglaterra, según la hoja de ruta «cauta, pero irreversible», que anunció este lunes el primer ministro británico, Boris Johnson. Sin embargo, no se descarta la necesidad de revacunaciones periódicas

Su plan, siempre sujeto a que hospitalizaciones y muertes continúen a la baja y no surjan variantes que amenacen la efectividad de las vacunas, comenzará el 8 de marzo con la reapertura de escuelas y universidades. Y concluirá, en el mejor escenario posible, el 21 de junio con el fin de «todos los límites legales al contacto social» y la luz verde a grandes eventos.

A pesar de la efectividad actual de las vacunas, «no existe una ruta hacia un Reino Unido con cero Covid, ni hacia un mundo con cero Covid«, alertó el mandatario conservador.

La inmunización nunca será cien por cien efectiva, habrá personas que decidirán no vacunarse y el virus mutará en el futuro; por lo que el nivel de contagios repuntará en cierta medida en el momento en que se levanten restricciones, ya sea ahora, «en seis meses o en nueve meses», declaró.

Continuar indefinidamente con las restricciones

Pese a todo, «no podemos continuar indefinidamente con unas restricciones que debilitan nuestra economía, nuestro bienestar físico y mental; así como las oportunidades vitales de nuestros hijos», recalcó.

Ante esta situación el país se plantea que sea necesaria una vacunación anual; de manera regular todos los inviernos, al igual que se hace con el virus de la gripe, para la lucha contra la enfermedad. Es probable que esa revacunación «se convierta en una parte habitual» del tratamiento.

Una postura que ya han defendido más expertos, como el propio fundador de Microsoft y filántropo Bill Gates; que aseguró que posiblemente se llegara a necesitar una tercera dosis de la vacuna para que las variantes no escapen a la protección.

Segunda inyección preceptiva

En su intervención en la Cámara de los Comunes, Johnson defendió que los datos disponibles hasta ahora respaldan la estrategia de retrasar la segunda inyección preceptiva, tanto de la vacuna de AstraZeneca como de la de Pfizer, para limitar el impacto de la pandemia en el sistema de salud e incrementar cuanto antes el número de personas con inmunidad.

Un informe publicado por el sistema de salud de Inglaterra (PHE) calcula que una primera dosis del preparado de Pfizer reduce las hospitalizaciones y muertes por covid-19 en más de un 75 % entre los mayores de 80 años.

Otro estudio, del sistema sanitario escocés, constata que cuatro semanas después de recibir la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca el riesgo de hospitalización se reduce en un 94 %, mientras que disminuye un 85 % entre 28 y 34 días después de recibir una dosis de Pfizer.

Estrategia del Ejecutivo

El consejero médico del Gobierno para Inglaterra, Chris Whitty, recalcó que esos datos «respaldan» la estrategia del Ejecutivo.

El Reino Unido ha administrado casi 18 millones de dosis de la vacuna. Para el 15 de abril, se espera haberla ofrecido a los mayores de 50 años. Y antes de que termine julio a todos los adultos.

El calendario que detalló Johnson en el Parlamento ha dejado algunos huecos por rellenar, como el momento en el que se reanudarán los viajes internacionales; un aspecto clave para motores de la economía como el turismo y el sector aéreo.

El Gobierno continúa sopesando medidas para mitigar el riesgo de importar mutaciones peligrosas del Coronavirus y anunciará una estrategia concreta en ese terreno el próximo 12 de abril. Los desplazamientos internacionales no esenciales, con todo, continuarán vetados al menos hasta el 17 de mayo.

Tampoco se ha establecido todavía cuál será la política respecto a la distancia de seguridad entre personas en lugares públicos, el uso obligatorio de la mascarilla ni las recomendaciones sobre el teletrabajo.

Certificados de vacunación

Está en el aire asimismo la implantación de certificados de vacunación y de test negativos que ayuden a la reapertura de ciertos sectores. Johnson aseguró que están en estudio; si bien existen dudas en aspectos como la privacidad o la «discriminación» que pueden generar.

«El final está realmente a la vista. Este año miserable dará paso a una primavera y un verano muy diferentes; incomparablemente mejores que el escenario que vemos hoy a nuestro alrededor», afirmó Johnson ante los diputados.