El Rey Baltasar «no era negro, ni rey, ni mago»

La Biblia habla de «sabios de Oriente» sin mencionar sus nombres ni el número de personas

No se trata de crear polémica, es simplemente historia. Baltasar uno de los conocidos como Rey Mago, es un invento que surgió siglos después, al igual que sus compañeros «monarcas» Melchor y Gaspar.

Hay que incidir que los Reyes Magos que aparecen en la Biblia son identificados simplemente como «sabios de Oriente», sin aparecer por ningún lado algún nombre específico de ellos, ni el número de personas, permaneciendo anónimos durante todo el relato del Evangelio de San Mateo, siendo uno de los pocos escritos donde se hace referencia a los mismos.

La tradición cristina resalta que estos magos acudieron a adorar al Mesías, Jesús de Nazaret, que acababa de nacer en Belén, en Judea. Y en este aspecto, es importante destacar, a pesar de lo que la mayoría cree, que la Biblia no especifica ni los nombres, ni el número de que fueran dos, tres o cuatro, siendo estos datos creados siglos después.

Según manifiesta el evangelio, estas personas siguieron un extraño astro, calificado de estrella fugaz, que habían visto en sus observaciones del universo. La calificación de magos viene a partir de que se cree que en realidad eran astrónomos y científicos de la época.

¿De donde parten los nombres y de que fueran tres? Todo fue una creación del marketing de la iglesia cristiana de la época, y es que no fue hasta pasados más de mil años, los siglos XI y XII, (Edad Media, época floreciente de Reyes en Europa) cuando se comenzó a representar a Baltasar como Rey y como persona de raza negra, con la intención de representar la adoración de los «Reyes» de «todos los continentes» a Jesús, mostrando que desde todas partes del mundo entonces conocido fueron a presentar sus respetos.

Es más, el rey Baltasar aparece como blanco en un histórico mosaico del siglo VI, el más antiguo donde su figura aparece, y ya se habla de tres Reyes Magos: Gaspar, Melchor y Baltasar. No es hasta la Edad Media, varios siglos después, cuando pasa de representarse de blanco a negro.

En un momento en el que el cristianismo se estaba expandiendo fuera de Europa, y para reflejar el alcance del mundo conocido, se decidió que los Reyes Magos iban a ser de distintos continentes. Pasando Baltasar de representarse como caucásico a originario de África. De esta intención de internacionalizar a los reyes Magos se conserva aún del siglo XVI una pintura portuguesa de Baltasar como indígena americano.

Baltasar, según la tradición cristiana es el portador de la mirra, el regalo más terrenal, más humano, puesto que la mirra se utilizaba en los entierros. El nombre provendría de ‘Bel-Sar-Utsor’, (Dios protege al Rey) y proviene de Babilonia, siendo mencionado en los libros del profeta Daniel como rey Baltasar.

La sorpresa para muchos que han creído en la tradición creada mil años después del nacimiento de Jesús, no es que no fueran reyes, ni magos, ni que Baltasar era necesariamente negro o blanco, o que simplemente no hubo Baltasar alguno en la historia real, lo asombroso es que según historiadores, y el propio Papa Benedicto XVI, serían andaluces.

Así lo afirma el propio Joseph Ratzinger en su libro titulado ‘La infancia de Jesús’, en el que explica que los mal llamados «Reyes Magos» no acudieron a honrar al niño desde Oriente, sino desde Occidente, y posiblemente desde el rico pueblo de Tartessos que se encontraba en el tridente andaluz de Huelva, Sevilla y Cádiz.

Para más inri, los Reyes Magos sólo aparecen en un solo evangelio, el de San Mateo. En el resto de la Biblia, ni se les menciona. Y para ser exactos, tal como se ha mencionado anteriormente, San Mateo sólo dice que llegaron a Jerusalén «unos sabios», pero no dice que sean Reyes, ni dice cuántos eran. Incluso algunos textos apócrifos posteriores llegan a decir que esos magos «eran 12».

Por tanto, haciendo caso a la historia más antigua, y no a interpretaciones más cercanas en el tiempo, habría que decir que los «Tres Reyes Magos de Oriente» posiblemente no eran tres, no eran Reyes, no eran Magos, y hasta según el propio Papa Emérito, no serían ni de Oriente, sino andaluces, y sin intentar entrar en polémica alguna, ni Baltasar era negro.