Los test para detectar la enfermedad es una de las herramientas clave para luchar contra el coronavirus. Este tipo de pruebas se han ido perfeccionando desde que comenzó la pandemia. Permiten saber si una persona se ha contagiado, incluso, aunque sea asintomático, con lo que facilita la no expansión del virus. Es importante saber para que sirve cada tipo de test.

Hay dos grupos de pruebas, las diagnósticas, que detectan la presencia del virus del Covid-19 y las serológicas que indican si existen anticuerpos tras haber superado la enfermedad. En total hay 5 tipos de test. Tres de ellos pertenecen al primer grupo.

Los PCR están considerados los más fiable. Esta prueba detecta la presencia del virus a partir de muestras tomadas en la faringe. No obstante, requiere más tiempo y es costosa. En la misma línea va los test TMA, pero ofrecen resultados más rápidos. Por último, en este grupo están los test rápidos de antígenos. La principal diferencia es que los resultados se pueden conocer en 15 minutos. Este tipo de pruebas no sirven para conocer la carga inmune de los pacientes.

En el siguiente grupo están los test rápidos y los CLIA o Elisa, que sí diagnostican si el individuo tiene alguna carga de inmunidad. No obstante, no sirven para detectar precozmente la enfermedad del coronavirus ya que los anticuerpos se producen a partir de las dos semanas desde la infección. Ambos test se hace con un análisis de sangre. Con el primero, en tan sólo 10 minutos se puede conocer el resultado y el precio es de unos 5 euros. Los test Clia o Elisa son más precisos y requieren ser analizados en laboratorio por lo que el diagnóstico no se conoce hasta las 48 horas y el precio es mucho más elevado.

Hace unos días Estados Unidos ha aprobado un nuevo test, que se puede hacer en casa y cuyo resultado se conoce al momento.