Muere un bebé tras atragantarse con un cubito de hielo

Los padres intentaron por todos los medios evitar el estado de asfixia, pero finalmente el pequeño perdió la vida

Con los niños hay que tener mil ojos. O diez mil. Cualquier atención es poca a la hora de preservar su seguridad. Un segundo de distracción, un mínimo despiste sobre ellos, puede acarrear una fatal consecuencia. A las pruebas nos remitimos.

Un bebé de un año de edad ha fallecido en la localidad burgalesa de Villarmero, a causa de un atragantamiento por un cubito de hielo de plástico. Terrible circunstancia.

Todo sucedió el pasado miércoles día 20, sobre las siete de la tarde aproximadamente. El bebé había sufrido un golpe, un golpe nada grave, y le pusieron un hielo de plástico en la zona golpeada, con tan mala fortuna, con tan terrible suerte, que el menor se lo llevó a la boca y se le quedó atorado en la garganta. Se creó entonces una situación de auténtico nerviosismo…

Los padres del bebé trataron por todos los medios posibles, pero sin éxito, sacar el hielo de la garganta del niño y pidieron ayuda al alcalde de la localidad, Juan Tomás Santiago, quien realizó un masaje cardíaco al menor hasta que llegaron al lugar los servicios de emergencia.

El bebé fallecía una hora después en el Complejo hospitalario a consecuencia del prolongado estado de asfixia, pese a que en un primer momento respondía favorablemente. Una noticia tristísima que subraya la tremenda y nunca exagerada precaución que debe proyectarse sobre los más pequeños.