El fabricante surcoreano de electrodomésticos LG anunció este 20 de octubre la salida a la venta del primer televisor enrollable del mundo. El LG Signature OLED R. Cuenta con una pantalla de 65 pulgadas y estará disponible en 7 tiendas de Corea del Sur. Costará 87.000 dólares, más caro que la mayoría de los automóviles.

El televisor puede aparecer y ocultarse, completa o parcialmente, en una base de aluminio que está disponible en 4 colores: negro, gris, azul y marrón. «La R en el nombre no solo significa que el televisor es enrollable; sino que el televisor es también revolucionario en el espacio del entretenimiento doméstico, redefiniendo la relación entre un televisor que puede desaparecer de la vista con solo tocar un botón y el espacio circundante», reza un comunicado de la compañía.

Cabe recordar que el televisor fue presentado en el 2019 durante la feria tecnológica CES, que se celebró en Las Vegas (EE.UU.).

Fabricantes de televisores

Durante los últimos años los fabricantes de televisores han realizado esfuerzos importantes para que sus soluciones sean lo menos intrusivas posible. El paso de los modelos CRT, con tubo de rayos catódicos, a los televisores con tecnología de plasma, LCD y OLED conllevó una reducción del volumen y el peso muy notable. Aun así, las propuestas que podemos comprar actualmente, sobre todo los modelos con diagonales importantes, siguen ocupando bastante espacio y reclamando nuestra atención, incluso aunque estén apagadas.

Este panorama, con el que todos estamos tan familiarizados, podría empezar a cambiar en breve. Y es que LG acaba de presentar en la edición del CES que se está celebrando en estos momentos en Las Vegas (Estados Unidos) un nuevo televisor con panel OLED enrollable: el modelo Signature OLED TV 65R9. Hacía tiempo que sabíamos que la marca surcoreana estaba coqueteando con los paneles OLED flexibles. Sin embargo, la presentación de este televisor, el primero de esta categoría, corrobora que los paneles flexibles ya han salido del laboratorio y están listos para aterrizar en nuestras casas.

La fotografía de portada de este artículo ilustra con bastante claridad qué es lo que nos está proponiendo LG con este televisor. Los tres dispositivos que podéis ver tanto en primer como en segundo plano nos muestran los tres estados en los que es posible utilizar este modelo. En primer plano podemos verlo en la posición que LG llama Zero View. En la que el panel OLED de 65 pulgadas está completamente enrollado dentro del chasis del televisor, que no ocupa mucho más que una barra de sonido (de las grandes, eso sí).

Reproducir contenido musical

En esta posición es posible utilizar el televisor para reproducir contenido musical a través de los altavoces con topología 4.2 integrados en el chasis. De excitarlos se encarga un amplificador que trabaja en clase D de 100 vatios. Y el procesado Dolby Atmos con el que cuenta este modelo se responsabiliza de recrear una imagen de sonido tridimensional.

El segundo modo en el que se puede usar este televisor ha sido bautizado por LG como Line View. Consiste en desplegar únicamente una sección del panel OLED (aproximadamente un tercio de la pantalla). Y así mostrar aquellos contenidos que no requieren el panel completo. Suena un poco raro, pero, al parecer, LG nos propone que en este modo usemos esta tele para ver el reloj; el parte meteorológico, nuestras fotos familiares o para crear un ambiente relajante entre otras opciones.