El consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, se ha mostrado a favor de la posibilidad de aplicar la medida del toque de queda para frenar los contagios del coronavirus en «sitios determinados» y siempre que se base en «criterios técnicos».

Así lo ha indicado el consejero en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de Gobierno andaluz, y a preguntas de los periodistas sobre si la Junta va a apoyar la propuesta de restringir la movilidad en determinadas franjas horarias en la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud convocada para la tarde de este jueves, que convoca al Ministerio de Sanidad y a las comunidades autónomas.

A esta pregunta, el titular andaluz de Salud ha respondido que la Junta ha mantenido a lo largo de esta crisis una «relación leal» con el Ministerio de Sanidad; «crítica en algún momento», pero también aplica la máxima de que «a Dios rogando y con el mazo dando»; lo que en este caso se traduce en que «vemos muy bien que haya una política de cohesión interterritorial y unidad de criterio a la hora de actuar ante esta terrible pandemia», pero mientras tanto «vamos tomando las medidas que creemos más oportunas dentro del grupo de expertos» que asesora a la Junta, según ha manifestado Aguirre.

La Junta pretende «agilizar» el toque de queda en Andalucía

En esa línea, el consejero ha argumentado que «para imponer o extender el toque de queda» en España, el Gobierno central «tendría que llevarlo posiblemente a un decreto al Parlamento», lo que conlleva «un trámite», y por parte de la Junta lo que «directamente vamos a intentar» es «agilizarlo a nivel de Andalucía, porque entendemos que es una medida oportuna siempre que esté dirigida a sitios determinados con criterios técnicos», según ha precisado Aguirre.

Ha apuntado además que, «en principio», la Junta de Andalucía piensa que la medida del toque de queda «puede ser positiva a nivel nacional, pero depende de los criterios» que exponga el ministro de Sanidad en la reunión de la Interterritorial.

De igual modo, y en otro orden de cosas, el titular andaluz de Salud y Familias ha anunciado, también a preguntas de los periodistas, que su departamento ha pedido este mismo jueves «un informe jurídico, a indicación de las sociedades científicas», para ver «si puede ser factible incluir dentro de una orden de obligaciones» la recomendación que la Junta ha realizado de limitar a seis el número máximo de personas participantes en reuniones privadas si no son convivientes.

¿Qué es el toque de queda?

El toque de queda implica la restricción a cualquier ciudadano de permanecer o circular por las calles de manera libre y sin justificación válida por el Gobierno Central. Es decir, se establece un horario en el que los ciudadanos no podrán pisar la calle. Esta medida es muy similar a un confinamiento nocturno, ya que toda la ciudadanía deberá permanecer en sus domicilios durante este horario si finalmente se cumple la idea.

Según la Comunidad de Madrid, la restricción entraría en vigor a partir de las 00:00 horas hasta una hora que en principio estaría pro determinar, pero que rondaría las seis de la mañana con el objetivo «de no dañar a la hostelería e impedir los botellones«.

¿Cómo se aplica?

Para poder aplicar el toque de queda, el Gobierno deberá volver a declarar el estado de alarma por emergencia sanitaria, como ya hiciera el pasado 14 de marzo. Apoyándose en el artículo 116 de la Constitución, el Gobierno central podrá confinar con toda legitimidad a los ciudadanos.

Para que esta medida sea aprobada, se debe justificar y acreditar que el país se encuentra en «circunstancias extraordinarias» que no permiten una normalidad en el territorio. El toque de queda podrá extenderse durante 15 días, a partir de ahí necesitaría el apoyo del Congreso para seguir prorrogándolo.

El último toque de queda producido en España tuvo lugar el 23 de febrero de 1981, día en el que Antonio Tejero intentó un golpe de estado que terminaría fallando. En esta fecha, el teniente general Jaime Milans del Bosch declaró el estado de excepción en Valencia, una medida más dura que el estado de alarma y que quedó instaurada en toda la ciudad desde las 21 hasta las 7 horas.