«Cuando esto se relaje va a haber más patologías de salud mental»

Una psicóloga clínica del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, asegura que el impacto psicológico y el miedo al contagio dan la cara después

Raquel Remesal, psicóloga clínica del hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, sostiene que los efectos psicológicos del confinamiento y la crisis derivada de la pandemia del Covid-19 saldrán a la luz una vez pase la tensión actual.

Por ello, ha abogado por reforzar la sanidad pública de atención psicológica para dar una respuesta, más allá del aspecto farmacológico, a la ciudadanía y a los profesionales sanitarios. «Cuando esto se relaja va a haber más patologías de salud mental», ha indicado.

En una entrevista telefónica a Europa Press, Remesal ha comentado que la impresión que tienen y, tras los estudios realizados en China al respecto, se sabe que el impacto psicológico y el miedo al contagio da la cara después.

De hecho, en el hospital Juan Ramón Jiménez han habilitado un servicio telefónico en horario de tarde para los profesionales y «no hay prácticamente demanda» pero «la va a haber cuando la tormenta pase».

En este sentido, la facultativa ha señalado que, en un primer momento del confinamiento, la Unidad de Hospitalización de Salud Mental del Hospital Juan Ramón Jiménez no ha visto incrementada la hospitalización, al igual que ha ocurrido con el resto de especialidades médicas.

Las personas con patologías previas han estado sobrellevando la situación, «es como si la cosa hubiera estado silenciada».

En concreto, en este área hay 34 camas de hospitalización y había unas 15 ocupadas desde que empezó el confinamiento, pero al finalizar la Semana Santa «el nivel de ingresos empezó incrementarse», llegando a una ocupación media normal, con pacientes con patologías mentales graves.

Ha explicado que los pacientes han estado confinados y sobrellevando la situación hasta que no han podido más y han sufrido alguna descompensación, como ha explicado Remesal.

La misma, ha remarcado que la atención telefónica que se realiza en los dispositivos comunitarios de Salud Mental no es equiparable a las entrevistas o grupos terapéuticos con presencia física, lo cual puede haber influido en la evolución de los pacientes.

En población general sin antecedentes previos se pueden dar episodios de ansiedad o estrés y en personas con patologías mentales ya diagnosticas lo previsible es que «vaya a haber empeoramientos o descompensaciones».

En este punto, ha remarcado que en Consultas Externas no ha habido un aumento de demandas de salud mental, pero «se prevé que va a haberlas una vez el estado de alarma y confinamiento se relaje.

La población está sobrellevando la situación con calma e interiorización de las normas dictadas por los expertos sanitarios, pero cuando la situación de emergencia se relaje vamos a tener más patologías emergentes de salud mental derivadas de esta situación», como problemas de ansiedad, trastornos depresivos, situaciones de estrés postraumático o hipocondría, entre otros.

Del mismo modo, Remesal ha apuntado que, al principio el confinamiento se lleva mejor, pero ya van pesando los días. La respuesta de la población «va a depender de factores internos, relacionados con la personalidad, la capacidad personal de hacer frente a situaciones críticas, la resiliencia y la capacidad de aceptar la situación y de factores externos tales como la estabilidad familiar, económica y laboral. Esto último va a ser uno de los factores determinantes».

Desde su punto de vista como profesional, «va a ser importante el refuerzo en la sanidad pública de la atención psicológica», porque «si no el recurso más rápido va a ser el farmacológico» y «si no reforzamos eso con atención psicológica, podemos llegar a la cronificación y medicalización de patologías que en un principio podrían ser leves y que pueden llegar a cronificarse».

De otro lado, ha recordado los programas de atención y acompañamiento psicológicos dedicados a pacientes de Covid-19 y sus familiares y otro para los profesionales sanitarios, pero estos últimos no están haciendo un uso significativo del mismo, ni en Huelva ni en el resto de provincias.

«La hipótesis es que el personal está atendiendo a los pacientes y manejando situaciones y lo que les preocupa es atenderlos, de manera que, cuando todo esto pase, mirarán hacia dentro y probablemente aumentará la demanda».

Igualmente, Remesal ha explicado que en el programa se aboga por un acompañamiento psicológico que facilite la expresión emocional, algo que es «muy importante». Es decir, que «la gente hable, exprese sus miedos, sus dudas, sus preocupaciones», así como el aprendizaje de técnicas de autogestión emocional y afrontamiento del estrés, entre otras cosas.

Además, ha recordado que, entre los enfermos de Covid-19, muchos cuando están en una fase crítica de la enfermedad manifiestan «un miedo a la muerte inminente que asocia un alto nivel de angustia», que se va pasando conforme mejoran.

El contacto telefónico con la familia minimiza mucho la angustia, así como la información médica que van aportando diariamente los referentes médicos del hospital».

«La recomendación principal es adoptar una actitud de aceptación y no resistencia, porque la situación es la que es y solo podemos contribuir a su mejoría cumpliendo con las directrices que nos marcan los expertos», ha enfatizado, antes de recordar que «el camino no es buscar ahora culpables, ni hacer una crítica destructiva, lo que no implica tener un pensamiento crítico, pero constructivo».

«La realidad es dura, es normal tener miedo, estar preocupados, temor y todas esas emociones son sanas y hay que darles espacio», ha continuado, recomendando que «no nos empeñemos en ocultarlas o bloquearlas porque hay que convivir con ellas mientras dure esto», ha zanjado Remesal.

Insiste en «no dejarnos arrastrar por ellas sino mantener la calma y la serenidad». «En España la gente lo ha aceptado y esa calma y serenidad hay que reforzarlas», ha concluido.

De otro lado, cuestionada por cómo valora la decisión de que los menores de doce años puedan salir a la calle en breves espacios de tiempo a partir del día 27, se ha mostrado convencida de los beneficios de esto para los menores.

Sin embargo, ha hecho hincapié en la importancia de que se lleve a cabo con las medidas preventivas y con garantías y sin perder de vista el análisis correspondiente del ritmo de contagios.