El Sevilla FC se ha impuesto por 4-2 al Celta de Vigo en un partido loco, marcado por los goles, y por la capacidad de remontada de un Sevilla que tuvo que sudar sangre para hacerse con los tres puntos ante el aguerridi conjunto de Coudet, que apunto estuvo de debutar con resultado positivo en Nervión.

Volvía la competición al Ramón Sánchez Pizjuán. Con dos entrenamientos únicamente para preparar la visita del Celta, Lopetegui optó por casi el mismo XI que en el duelo ante Osasuna. Con las novedades de Oliver Torres por Carlos Fernández -positivo en Covid-19- y la vuelta de Vaclik a la portería también propiciada por el positivo de Bono, el Sevilla pretendía dar carpetazo de una vez a la mala racha y no perder comba con los puestos de arriba.

El partido comenzó bonito en Nervión. Ni un minuto había pasado cuando Ocampos avisó a Rubén Blanco de las intenciones del Sevilla y a continuación, En-Nesyri casi aprovecha una apetecible pelota al hueco de Acuña, que terminó mandando bastante alejado. El gol se mascaba, de alguna manera parecía que tenía que llegar, y así lo hizo.

Los locales no perdieron el tiempo y a los cinco minutos, Jules Koundé aprovechó un rechace dentro del área tras un remate de Diego Carlos que fue repelido por Blanco, pero que terminó dentro en segunda instancia. La superioridad era tal que Ocampos volvió a hacer sangre por su costado y casi pone el segundo inmediatamente. El Celta no daba a basto y el Sevilla buscaba encarrilar rápidamente el encuentro.

Sevilla FC-Celta de Vigo
Gol de Koundé en el Sevilla FC-Celta de Vigo

Iago Aspas, el gran agitador del Celta 

Sin embargo, lo que sí llegó fue un varapalo en forma de gol de Iago Aspas. El delantero gallego aprovechó un error garrafal de Vaclik, que no pudo atrapar un balón llovido desde la derecha, y se la dejó a placer al ’10’ del Celta de Vigo que puso el empate en el marcador a los diez minutos de juego.

Después del torbellino del inicio poco a poco el partido se fue asentando. Sin perder la intensidad del inicio, el encuentro fue entrando en tierra de nadie. El Celta buscaba las soluciones de Iago Aspas, mientras que los de Lopetegui intentaban mover el balón de un lado a otro buscando resquicios en la poblada defensa del debutante Coudet.

Sevilla FC-Celta de Vigo
Iago Aspas celebrando su gol en el Sevilla FC-Celta de Vigo

Al borde del descanso, Iago Aspas frotó la lampara y logró lo que parecía imposible al inicio del partido. Desde el costado derecho, el gallego arrancó ganándole en velocidad a Diego Carlos para luego culminar con un disparo que logró despejar Vaclik pero que Nolito no perdonó en el rechace. De esta forma, los visitantes lograron darle la vuelta al marcador, dejando al Sevilla contra las cuerdas antes de terminar la primera mitad.

Cuando parecía que la primera parte no daba para más, En-Nesyri, después de un gran centro desde la derecha de Jesús Navas, dio vida al Sevilla con un inapelable cabezazo, imposible para Rubén, y que propició el final de unos bonitos y disputados primeros 45 minutos con empate en el marcador.

Segundo tiempo 

Sin cambios en ningún equipo, el partido siguió el alto ritmo con el que llegó al descanso. Ni Sevilla ni Celta lograban dominar en los primeros minutos, donde tan solo las individualidades de Ocampos y Aspas hacían desequilibrar un poco la igualdad ofrecida en el césped.

Los primeros en intentar cambiar el marcador fueron Jordán y Diego Carlos, que no terminaron de conectar bien sus disparos y no inquietaron a la potería defendida por Rubén Blanco. Los de Lopetegui no terminaban de encontrar su sitio en el partido y la floja actuación de Ivan Rakitic no ayudaba en nada al objetivo de su equipo.

Aspas buscó la réplica a los ataques sevillistas, pero Vaclik impidió el gol del de Moaña con pierna derecha. A los pocos minutos, el portero checo siguió resarciéndose de su error y sacó un pie milagroso para impedir el 2-3 de Santi Mina después de un tiro a bocajarro dentro del área.

Ningún equipo estaba conforme con el empate y así de claro lo dejaban ambos equipos que convirtieron el partido en un correcalles sin centro del campo. Sin especular y en busca del gol, así encaraban Sevilla y Celta el último tramo. Una extraordinaria falta directa de Joan Jordán apunto estuvo de valer una victoria pero Blanco se lució con una meritoria parada cuando tan solo quedaban 10 minutos de juego.

Sevilla FC-Celta de Vigo
Joan Jordán en el Sevilla FC-Celta de Vigo

Poco a poco el Sevilla fue embotellando al Celta en su campo y resurgió la figura de un héroe inesperado. Sergio Escudero, que había entrado en la primera mitad tras la lesión de Acuña, se convirtió en la figura del encuentro con un espectacular disparo que tocó en un defensor y se coló en la portería, ante la incredulidad de los jugadores del Celta de Vigo.

Todo lo que le había costado al Sevilla concretar lo logró en dos minutos, pues en la siguiente jugada, Munir puso la guinda a la remontada y puso el 4-2 definitivo en el marcador. El Sevilla terminó reinando en la locura y despeja a medias las dudas generadas después de los últimos resultados cosechados en LaLiga.