Agentes de la Policía Nacional han detenido en Málaga a una pareja que presuntamente se dedicaba a vigilar a personas mayores en cajeros bancarios situados en la zona este de la capital para sustraerles la cartera.

En dos ocasiones, según las indagaciones, realizaron reintegros con las tarjetas de los afectados. La investigación ha permitido esclarecer siete hechos delictivos de los últimos meses.

La investigación se inició a raíz de la denuncia interpuesta ante la Policía Nacional por un hombre que manifestaba haber sido víctima del hurto de su cartera. En este sentido, habrían utilizado su tarjeta bancaria disponiendo de 2.100 euros, según han informado desde la Comisaría provincial.

Los hechos tuvieron lugar en el trayecto entre una sucursal bancaria a un supermercado cercano, en la zona este de Málaga. La víctima se percató, al ir a pagar en la caja, que le faltaba su billetera, según han manifestado las mismas fuentes.

‘Modus operandi’ de la pareja

Durante las indagaciones, se produjeron una serie de hurtos –un total de siete– de similares características y en la misma zona. En todos los casos, los presuntos artífices de los hechos utilizaban un mismo modus operandi. Así, mientras un varón hacía de ‘muleta’, simulando un tropezón con la víctima, su compinche, que era una mujer, ejecutaba el hurto.

Según las pesquisas, las víctimas eran siempre personas de edad avanzada que se disponían a cobrar su pensión. En dos ocasiones, los sospechosos, que se hicieron con el número pin de las tarjetas bancarias de los afectados tras someterlos a vigilancia, realizaron reintegros por distintos importes. El perjuicio económico causado a los denunciantes asciende a la cantidad de 5.000 euros.

Fruto del dispositivo, los agentes localizaron a los presuntos responsables, en concreto, una mujer y un hombre, de 31 y 35 años, ambos de nacionalidad rumana. Los agentes han detenido a la pareja por la relación con cinco delitos de hurto y dos de estafa.

Roban a un anciano en su casa

La Policía Nacional ha detenido en Granada a dos jóvenes de 19 y 20 años como presuntos autores del robo cometido en una casa del centro de la ciudad al que accedieron escalando por la fachada y donde el inquilino, un anciano de 90 años, les sorprendió antes de que huyeran.

Los agentes lograron detener al primer sospechoso en menos de 24 horas después del robo e identificar al segundo, que lo detuvieron posteriormente. A este último se le considera autor de al menos dos robos más en las últimas semanas de madrugada en pisos del centro de Granada a los que accedía mediante escalo.

Los detenidos sustraían el dinero en efectivo y los objetos de valor de las viviendas. A los dos, que han ingresado en prisión, se les ha intervenido el dinero que portaban.

Una denuncia por el robo cometido en este domicilio del centro fue la forma en que los agentes tuvieron conocimiento del suceso. Su propietario, un señor de 90 años, pasó fuera de su domicilio parte de la mañana y a su vuelta observó que diversos enseres y mobiliario se encontraban desordenados.

En esta misma situación encontró la planta superior de la casa donde se sorprendió al hallar a dos jóvenes que rápidamente emprendieron la huida, no sin que antes uno de ellos empujara y tirara al suelo al anciano, que no resultó lesionado.

Los ladrones abandonaron un televisor en el patio de la vivienda, hasta donde la habían trasladado con la clara intención de sustraerla, y los investigadores han recuperado un portátil que se encontraba oculto entre unas malezas en el patio de la vivienda, el cual ha sido devuelto a su propietario.

Otros robos a ancianos

La Guardia Civil de Cádiz detuvo a un vecino de Arcos de la Frontera como presunto autor de un robo con violencia perpetrado sobre un anciano al que supuestamente golpeó en repetidas ocasiones en la cabeza con un machete de grandes dimensiones.

Tras cometer la agresión, huyó del lugar con un botín de 30 euros, dejando a su víctima en suelo sangrando y semi-inconsciente.

Según ha informado la Guardia Civil en una nota, los hechos ocurrieron la tarde del 22 de septiembre sobre las 16,00 horas.

La víctima, de 82 años de edad, se disponía a abrir su negocio de alimentos y sorprendió en su interior al agresor portando un machete de grandes dimensiones.

Sin mediar palabra, el intruso propinó varios golpes en la cabeza a la víctima, dejándolo tirando en el suelo y sangrando profusamente. Antes de huir del lugar de los hechos no olvidó llevarse el dinero de la caja, 30 euros.