La asociación de hosteleros de Sevilla, tras la celebración de la Asamblea General de la Federación Empresarial de Hostelería de Andalucía (Horeca), ha reivindicado que el «alto índice de contagios no sido provocado por la actividad hostelera«, por lo que no concibe que «el foco y el punto de mira se siga poniendo en este sector empresarial». Además, ha instado a que, si se ponen en la capital andaluza nuevas medidas restrictivas para contener la pandemia, se permita que los establecimientos puedan acoger las cenas y no cerrar a las 22:00 horas para no provocar el cese definitivo de la actividad.

En un comunicado, los hosteleros sevillanos señalan que, según los datos del último informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, recabados desde el 11 de mayo hasta el 16 de octubre, «los bares y los restaurantes son lugares seguros. Solo suponen el 2,3 por ciento del total de casos acumulados, y la incidencia es de 1,1 casos por cada 100 establecimientos».

Por ese motivo, el presidente de la asociación sevillana y vicepresidente de Horeca, Antonio Luque, ha indicado «los bares y restaurantes son lugares seguros». «El peligro está en lo que no se puede controlar, que son las reuniones familiares, y privadas donde hay un número mayor de personas. No hay mascarillas y la higiene no está asegurada. Ahí es donde no hay reglas ni control», sentencia.

«Ruina» para el sector

Los hosteleros, por tanto, han manifestado su «absoluta preocupación» ante las restricciones impuestas al sector en «otros municipios que limitan la actividad hasta las 22,00 horas». En ese sentido, Luque ha pedido que, «si se llegan a implementar estas medidas, se permita dar las cenas en los establecimientos». «Cerrar a las 22:00 horas provocaría el cierre de casi todos los negocios en Sevilla. Y significaría la ruina para el sector».

En definitiva, según la patronal hostelera de Sevilla, «cerrar los bares y restaurantes forzará a muchas personas a reunirse sin condiciones de seguridad ni supervisión en espacios más pequeños; sin control de aforos; de distancia de seguridad; ni uso de mascarillas o desinfección; y sin límite de horarios, suponiendo un mayor riesgo y provocando la ruina económica y una crisis sin precedentes para el sector hostelero».

La asociación ha recordado que muestra su «total apoyo» al cierre y precinto de aquellos establecimientos y negocios «incumplidores que perjudican al resto de empresarios». De igual forma rechazan «las fiestas clandestinas y el botellón».