Iker Jiménez ha vuelto con fuerza a la parrilla televisiva. Tras tres entregas apasionantes dedicadas al coronavirus –‘Origen’, ‘Horizonte’ e ‘Informe Covid’ sobre la vuelta al colegio de los niños en tiempos de pandemia-, la noche de este pasado domingo día 20 abordó un tema diferente pero que no se queda atrás en cuanto a la sustanciación del interés provocado en el gran público: la investigación abierta sobre la verdadera causa de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente.

Tanto Iker como todo su equipo regresaban a la normalidad -a la nueva normalidad- en cuanto al formato habitual. Durante toda la noche fueron atando cabos. ¿Se debió o no se debió la muerte de Félix a un accidente? Miles de seguidores -millones- de ‘Cuarto Milenio’ lo fueron también del mítico programa ‘El hombre y la tierra’. Todo un icono de la televisión de los años 70.

Las dudas se ciernen ahora, con fundamento, sobre la verdadera causa de su fallecimiento. Sobre todo a partir de que el pasado mes de julio la Audiencia Nacional abriera la investigación sobre el accidente de helicóptero en Alaska.

Aquel fatídico accidente que sesgó tanto la vida de Félix como de dos compañeros de su exitoso programa. Y es que el juez José de la Mata vio indicios de delito tras la de denuncia de un particular.

¿De qué habla esta denuncia? Pues, claramente, de una “ley del silencio” sobre lo acontecido en tanto TVE no hizo públicas las grabaciones de aquel fatídico día. Algunas teorías hablan ahora de un posible suicidio o de un accidente pero provocado por terceros. Es decir: dar la vuelta a la tortilla de los hechos oficiales de la causa de la muerte del célebre Félix Rodríguez de la Fuente.

En este sentido cabe apuntar que Carlos Llandres, muy amigo de Félix y miembro activo del equipo de ‘El hombre y la tierra’, negó rotundamente el primer supuesto: “No creo en la teoría del suicidio de Félix. Jamás se hubiera suicidado. Era un hombre valiente, jamás habría puesto en peligro a su equipo”.

Igualmente asegura que toda la documentación del naturista desapareció de pronto, de su propio despacho, al día siguiente de esta tragedia que acabó con sus días. Existe otro supuesto ciertamente interesante -por no decir asimismo inquietante-. La revela Benigno Varillas, su biógrafo oficial, quien indica que “a Félix le llegó una propuesta para presentarse a las elecciones que él calificó de interesante”.

Incluso confiesa que hasta hubo “una reunión con responsables de UCD en la que se abordó la posible entrada de Félix en política”. ¡Ahí es nada!

Téngase en cuenta que en aquella época, hablamos de los años de la Transición, Félix era el personaje, la personalidad, no sólo más famosa sino también la más querida de España.

Un héroe, un referente, un ejemplo. Es evidente -a nadie escapa esto- que su adhesión se hubiera materializado en un masivo apoyo en las urnas. Félix formaba parte incluso del latido emocional de los españoles. Arrasaba en la pantalla con un modo de hacer que encandilaba.

Pero aún hay más: tras el accidente los cuerpos fueron movidos, circunstancia que dificultó la investigación. Otro asunto extraño fue la falta de autopsias. El FBI nunca investigó este accidente. Pese a que lo había anunciado.

Parece a su vez intrigante que Félix Rodríguez de la Fuente consiguió que TVE firmase un contrato “para que el futuro de su mujer y sus tres hijas estuviese garantizado”. Muchas preguntas sin respuestas que colocan el punto y seguido a este misterioso asunto.