Plaza de toros de Antequera (Málaga), 19 de septiembre de 2020. Tercera novillada del Circuito de Novilladas con Picadores impulsada por la Fundación del Toro de Lidia en colaboración con la Junta de Andalucía y con el patrocinio de la Caja Rural, la diputación de Málaga y ANOET; la organización es de Taurina Buendía. Cielo encapotado y con el sol puesto a partir de la mitad del festejo. Preside Francisco Fernández. Ameniza la Banda de Almogía.

Se lidian seis novillos de Domínguez Camacho (que pasta en Cumbres Mayores, Huelva), buenos en general. En el arrastre, el tercero fue premiado con la vuelta al ruedo.

José Cabrera, pinchazo y entera desprendida; una oreja. Entera desprendida un punto trasera, que es suficiente; una oreja.

Juan Carlos Benítez, entera en lo alto; una oreja. Tres pinchazos; ovación.

González Écija, entera algo trasera; dos orejas. Dos pinchazos y media; ovación.

Incidencias: La novillada es transmitida por las cámaras de Canal Sur TV. Al acabar el paseíllo se hace un minuto de silencio y se interpreta el Himno Nacional. En el sexto se desmontera Curro Robles, de la cuadrilla de González Écija. Cabrera y González Écija no salieron a hombros por cumplir las normas contra el coronavirus.

González Écija Antequera
La terna de Antequera, Juan Carlos Benítez, González Écija y José Cabrera

En la hermosa plaza de Antequera, dieciochesca, siempre es un placer asistir a un festejo, porque parece que acuden en espíritu los espectadores de aquellas épocas en que el toreo se iba configurando hasta llegar a ser lo que es hoy; podemos conversar con ellos y preguntarles qué les parece la evolución que hemos tenido.

Hablamos de tiempos muy anteriores a Goya; nos remontamos a Fernando VI, ahí es nada. También viene de tiempos heroicos el camión de riego, que debe ser uno de los más antiguos que salgan por los cosos de España y siempre hace las delicias de los espectadores, de los presentes y de los de espíritu (en éstos, más). Lo que no es muy delicioso es esa costumbre, que cae en la ignorancia, de interpretar el Himno Nacional después de un minuto de silencio, cuando todos están ya inquietos y después de haber sonado otras músicas, por ejemplo el pasodoble del paseíllo. El himno Nacional debe sonar, con las cuadrillas formadas, antes del paseíllo y de cualquier otra acción. Vayamos al lío.

Antequera González Écija
Paseíllo en Antequera

José Cabrera de azul pavo y oro en su primero, retinto y algo gacho, recibió a portagayola con larga cambiada y verónicas poderosas seguidas de chicuelinas rematadas con serpentina; en el caballo el bicho es cuidado y empuja a media altura; el quite es por verónicas de compás abierto; banderillea el diestro con más voluntad que suerte. Brinda por los toreros que no están teniendo oportunidades y empieza en los medios la faena con un animal que va bien, siguiendo el ritmo de la muleta; por la izquierda no va de la misma manera y las tandas se enlazan a un circular y a un desplante de rodillas antes de  volver a derecha, con la que vuelve a ir mejor, terminando por doblones.

José Cabrera
José Cabrera

En su segundo, tocado del derecho, aplica buen recibo con mano baja y lo lleva con chicuelinas al paso al caballo, donde hace buena pelea, con puya bien asentada; parea el diestro con cuarteos y quiebro en falso para montar en moto. Brinda al público y empieza por bajo, para seguir en redondo con buenas muestras del animal; por el pitón izquierdo empiezan los enganchones, seguidos de tirones, lo que denota una cierta tosquedad; a diestra otra vez, las distancias se acortan hasta llegar al arrimón y el desplante en terrenos de tablas.

Juan Carlos Benítez, de verde esperanza y oro, en su primero se fue a porta gayola y luego ejecuta un recibo enérgico; en el caballo el cornúpeto muestra escasez de fuerza y pierde las manos; el diestro banderillea y en el tercero usa cortas al quiebro. Brinda al público para iniciar la faena en la boca de riego y seguir con tandas de mano baja con un novillo que permite ligazón, aunque no parece que hay mucho entendimiento; por el izquierdo corrige repetidamente la distancia del cite y de nuevo por el derecho la intenta de todas formas, abusando luego del llamado martinete incluso saliéndose de la suerte sin mucho sentido, para terminar con un desplante inopinado; la preparación para la muerte se hace con ayudados por alto y martinetes a distancia.

Juan Carlos Benítez
Juan Carlos Benítez

En su segundo, que muestra de salida debilidad en las manos, saluda con lances avanzando y en los medios, tras una pequeña distorsión, cierra con revolera genuflexa; en el caballo el animal es tardo pero luego recibe puya bien puesta; parea el diestro. El inicio de faena es con doblones por alto y genuflexos, parece paradójico, avanzando y en los medios el novillo colabora cuando va por el pitón derecho, pero por el izquierdo la colaboración va a menos, aunque lo intenta de varias formas y acaba indicando al público que no se puede hacer nada más.

González Écija de rosa palo y oro a su primero, bizco del izquierdo, saluda con un bonito ramillete de verónicas con mano bajo; en el caballo el novillo es castigado con salida tapada y el quite por chicuelinas resulta vistoso, rematado con revolera invertida. La faena, brindada a Victorino Martín y Miguel Briones, empieza con doblones genuflexos y se compone de series de trazo largo, toreo en redondo, dominio y mucha elegancia, con un animal que colabora, aunque la última tanda, tras recoger el estoque, se realiza en tablas.

Antequera González Écija
González Écija

En su segundo, de pocas fuerzas, recibe con lances cuidadosos y aunque el animal pierde las manos sigue con temple y gusto; en el caballo hay un puyazo bueno. Brinda al púbico, con la manía de voltear a punta de espada la montera que cayó boca arriba, e inicia con probaturas a las que sigue un serie de mano baja, donde el novillero pone más que el novillo; éste empieza a animarse en nuevas series, en redondo, rematadas por trinchera y de pecho, pero pronto empieza a aflojar; con la izquierda se va a tablas, tras lo que a diestra el novillero recurre a torear por alto y sigue con su toreo de dominio, a falta de colaboración, terminando con abaniqueo a distancia.

Al finalizar el festejo el jurado hizo público su veredicto y declaró triunfador de la tarde a Jaime González Écija, que había entrado en el certamen por ser el triunfador del ciclo de novilladas de La Maestranza el año pasado. De esta manera, la final, que se celebrará el 4 de octubre en Úbeda (Jaén), tendrá un cartel formado por Emilio Silvera, Jesús Rivero y Jaime González Écija con novillos de Guadalmena.