El cierre de diez clases del Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) ‘Fernando Feliú’ del municipio sevillano de Gerena, ante los casos confirmados de Covid-19 en una docente y siete alumnos de diferentes aulas, ha provocado que queden confinados unos 250 alumnos; además de 15 profesores, dos monitores escolares y dos del aula matinal del colegio. Se trata de un servicio que ha sido suspendido hasta que se cuente con suplentes para estas dos personas.

La directora del colegio, María Joaquina García, ha señalado que a las personas confinadas se les realizará o una prueba PCR o un test rápido en el propio colegio; probablemente, «para evitar el colapso del centro de salud».

Paralelamente, el alumnado de las diez clases afectadas iniciarán, desde el martes 22 de septiembre, la enseñanza telemática. Asimismo, el colegio de Gerena proporcionará un ordenador a quien no lo tenga, así como wifi para poder seguir las clases.

¿Por qué no se ha clausurado todo el colegio?

Además, advierte de que, de acuerdo al resultado de las pruebas, se analizarán nuevas medidas. El motivo es que, si hay nuevos positivos, se podrían tener que confinar otras aulas o llevar al cierre del propio colegio.

García detalla que, en estos momentos, no se ha llevado a cabo esa clausura completa del centro teniendo en cuenta que «son grupos burbuja, sin relación en el recreo» los menores de las aulas afectadas.

Las clases del colegio de Gerena se han encontrado este lunes 21 «prácticamente vacías» ante el miedo de las familias. Por su parte, la directora recuerda que «uno de los problemas que hay es que, aunque en el centro hay grupos burbujas, se producen contactos cuando salen al exterior».

De hecho, menciona que le han llegado imágenes de cumpleaños y fiestas familiares donde «los niños no mantienen las distancias ni llevan mascarilla». «Aquí llevan mascarillas hasta los niños de tres años», apostilla. Finalmente, ha añadido que «la gente se debería concienciar un poco más».