Sanidad afirma que la «vacuna eficaz» podría estar antes de dos años 

El tiempo medio para el desarrollo de una vacuna se sitúa en torno a los diez años

La directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), María Jesús Lamas, ha avanzado que la vacuna «eficaz y segura» contra el COVID-19 «podría estar antes de dos» años, pese a que el tiempo medio para el desarrollo de una vacuna en cualquier enfermedad se sitúa en torno a los diez años.

«Hay datos para asegurar que dispondremos de una vacuna eficaz y segura», ha adelantado durante su comparecencia en la Comisión de Sanidad y Consumo de este martes, donde también intervendrán la directora General de Salud Pública, Calidad e Innovación, Pilar Aparicio, y la directora general del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (CNE-ISCIII), Marina Pollán, para informar sobre la actuación de estos organismos durante la pandemia.

Pese al convencimiento de que habrá una vacuna disponible en algún momento, Lamas ha recordado que será necesario «escalar la producción a un nivel nunca visto», ya que, según esta experta, la población a vacunar será de unas 5.000 millones de personas a nivel mundial. Al respecto, ha señalado que España es una «potencia» en la producción de vacunas veterinarias, por lo que se espera aprovechar esta experiencia en la producción de esta vacuna humana. Para ello, ha indicado que las autoridades están manteniendo contacto con estas compañías para adecuar sus procesos.

Asimismo, ha recordado que España formará parte del proceso de producción de la vacuna contra el COVID-19 que desarrolla la compañía farmacéutica estadounidense Moderna. En concreto, la planta ubicada en Madrid de Rovi Pharma Industrial Services proporcionará capacidad de llenado y acabado de viales de la vacuna que la compañía quiere comercializar para abastecer a los mercados de fuera de Estados Unidos a partir de 2021.

En último lugar, ha insistido en que el virus «no conoce de fronteras»: «Nos enfrentamos a un problema de salud pública global». Así, ha instado a lograr un «acceso equitativo, justo y solidario con otras regiones menos favorecidas», y ha pedido «no bajar la guardia» ya que «la amenaza del COVID-19 no ha cesado».

«Todos los pacientes recibieron un tratamiento adecuado»

La directora de la AEMPS también ha abordado la eficacia en el uso de los medicamentos en los peores momentos del COVID-19. «A pesar de la tensión en el mayor desafío que ha vivido el Sistema Nacional de Salud (SNS), todos los pacientes con coronavirus o no recibieron un tratamiento adecuado. En ningún caso hubo lagunas terapéuticas», ha asegurado, aplaudiendo la labor de los farmacéuticos, teniendo en cuenta que el 98 por ciento de las oficinas de farmacia ha permanecido abiertas durante la crisis.

Sobre la preparación de la AEMPS ante una posible segunda oleada de COVID-19, ha señalado que la industria farmacéutica sigue obligada a notificar una vez a la semana el stock de sus fármacos. «Sabemos el stock que hay de aquí a los meses venideros, eso nos da tranquilidad», ha resaltado.

De la misma forma, ha defendido que la AEMPS agilizó los trámites para poder utilizar fármacos no aprobados contra el COVID-19 en pacientes infectados a través del uso compasivo, como remdesivir. «Desde los primeros casos estos medicamentos estuvieron disponibles. Por ejemplo, el remdesivir se empezó a utilizar en febrero», ha apuntado, detallando que la AEMPS ha evaluado hasta 13.700 solicitudes para tratar a pacientes con fármacos no aprobados para el COVID-19.

Lamas también ha resaltado la importante labor de la industria farmacéutica para atajar posibles problemas de desabastecimiento ante el incremento de su uso. Por ejemplo, ha afirmado que se ha producido un aumento del 700 por ciento en la utilización de tocilizumab con respecto a lo habitual en los dos meses más duros de la pandemia.

Lamas ha recordado que Europa está discutiendo adelantar la entrada de una directiva, que entra en vigor en mayo de 2022, para exigir la certificación de organismos notificados en test rápidos. Hasta ahora, las propias compañías autocertifican la calidad de sus pruebas diagnósticas. Así, según Lamas, se han detectado más de 100 test rápidos que no han alcanzado una eficacia adecuada en Europa durante esta crisis del COVID-19.

La directora de la AEMPS ha informado de que, hasta la fecha, ha autorizado 100 ensayos clínicos y 135 estudios observaciones con fármacos para analizar su eficacia contra el virus. De la misma forma, ha dado el visto bueno a 60 empresas para la fabricación de mascarillas y 9 compañías de cosméticos para producir gel hidroalcohólico, así como 10 investigaciones clínicas en respidadores. También se han tramitado 800 autorizaciones de importaciones de mascarillas, batas quirúrgicas o guantes desde otros países.

Por último, Lamas se ha mostrado preocupada con el incremento del uso de antibióticos durante la pandemia. «En estos meses hemos vuelto a ver un aumento en su utilización, natural por otra parte cuando se tratan complicaciones infecciosas. Estamos muy preocupados con que tengamos antibióticos suficientes para tratar a los pacientes y, al mismo tiempo, se haga con el uso más prudente para evitar la aparición de resistencias», ha concluido.