Dani Rovira celebra que ha terminado la quimioterapia

A pesar de perder el pelo y que las venas de los brazos se le han puesto “duras como bridas”, es evidente que el sentido del humor sigue en él muy presente 

Dani Rovira ha anunciado a sus seguidores en las redes sociales que ha terminado la quimioterapia. “8 sesiones y 4 meses entre pecho y espalda”, comenta el cómico malagueño de 39 años.

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¡Se acabó la QUIMIO! 8 sesiones y 4 meses entre pecho y espalda. Secuelas: pérdida de pelo, las venas de los brazos duras como bridas y cabeza de hipopótamo (de ésta última no me comentaron nada). Si a alguien más le ha pasado esto, que me escriba, con cuatro que seamos, organizamos un Tragabolas. Esta semana empiezo a afrontar 18 sesiones de RADIO, una cada día. Aunque los linfomas han desaparecido, los médicos lo han decidido así por cauterizar y precaución. A mediados de Agosto, este mal sueño habrá acabado y podré retomar de nuevo “la normalidad” si es que hay algo normal ya en este mundo. Me queda la última pantalla del videojuego… Ojalá cuando acabe se me ponga cabeza de koala. Me gustan mucho los koalas. “La vida me sonríe, pero siempre espero que me suelte carcajadas”. Sois tant@s los que me estáis curando…🧡❤️ Ánimo a l@s que estáis en la lucha. Tenemos unos médicos y un personal sanitario espectacular en este país. El resto es quererse y dejarse querer. #dodotis #vuelvoaserescorpio #porqueradioynopodcast?

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Dice que ha perdido el pelo y que las venas de los brazos se le han puesto “duras como bridas”, pero lo que es evidente es que el sentido del humor sigue muy presente en su organismo.

Dani Rovira anunció el pasado mes de marzo que le había detectado un cáncer, el denominado linfoma de Hodgkin. Desde entonces, y sin olvidar que vivimos una pandemia, el monologuista y actor se ha dedicado a tratarse médicamente y a contar algunos de sus progresos en Instagram y en un programa de podcasts.

Como dice el propio Dani Rovira, ahora queda “la última pantalla del videojuego” y solo pide -ya hemos dicho que no ha perdido el humor- que se le ponga “cabeza de koala” porque le gustan mucho estos animales. “La vida me sonríe, pero siempre espero que me suelte carcajadas”, escribe.

El malagueño que hizo que más de 9,5 millones de espectadores soltaran carcajadas con Ocho apellidos vascos también ha aprovechado su publicación para dar las gracias a todas las personas que le están “curando”, ya sea con apoyo directo o mensajes de cariño.

Y no se olvida de aquellos que están en su misma situación: “Ánimo a los que estáis en la lucha. Tenemos unos médicos y un personal sanitario espectacular en este país. El resto es quererse y dejarse querer”.