La Junta trabaja in extremis para no tener que devolver los 99 millones del Tranvía

El PP lamenta la postura del PSOE después de que fueron los socialistas los que gestionaron este proyecto

El secretario general del PP de Cádiz Antonio Saldaña ha defendido hoy que con el “PSOE el tranvía entre San Fernando y Cádiz jamás hubiera entrado en servicio” y considera sorprendente que los socialistas se atrevan a decir que el anterior gobierno iba a tener la obra en servicio en marzo de 2019 cuando es “algo que no pueden creer ni ellos”.

Al respecto, Saldaña destaca la desfachatez y caradura política del PSOE atacar al nuevo gobierno andaluz por la obra del tranvía “llegando al límite de sacar pecho de la desastrosa gestión de la obra del tranvía que hizo el gobierno socialista en la Junta”.

Recuerda que cuando toma posesión el nuevo Gobierno del cambio, la situación en que se encuentra el proyecto del tranvía es la de una obra sin terminar, no se había firmado el convenio con Adif para el uso de la parada de Rio Arillo, no se contaba con la homologación del material por parte de ADIF, la formalización del contrato con Renfe Operadora para gestionar el servicio ni la autorización de puesta en servicio comercial por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria entre otras actuaciones

Añade que apenas quedaban dos meses para que se cumpliera la fecha de 31 de marzo puesta como tope por la UE para poner en marcha el tranvía, “algo que era materialmente imposible y que al gobierno socialista parecía no importarle nada porque la obra estaba totalmente paralizada”

Defiende que el nuevo gobierno de la Junta se puso a trabajar desde el minuto uno para desbloquear la puesta en servicio del tranvía entre San Fernando y Chiclana y lo primero que hizo fue pedir una prórroga a la UE para intentar evitar tener que devolver 99 millones de euros de ayudas europeas debido a la incompetencia socialista; además de impulsar todas las actuaciones pendientes

Saldaña califica de escandalosa la gestión que el PSOE ha hecho de esta obra y señala cómo un proyecto con un plazo de ejecución de 4 años y una inversión de 140 millones de euros se convirtió en 12 años de obras y un coste de más de 256 millones de euros y sin acabar;  por lo que apunta que los socialistas tienen credibilidad cero para recriminar ni exigir nada al nuevo gobierno.