Liberadas 10.000 truchas en Benamahoma

Esta iniciativa se incluye en el programa de recuperación de la especie para mejorar su reproducción en el río Majaceite

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha liberado hoy alrededor de 10.000 ejemplares de trucha común, de menos de un año de edad, en la zona alta del río Majaceite, en el término municipal de Benamahoma (Cádiz), así como en otros tramos tanto en el término municipal de Grazalema como en El Bosque, en un acto que ha contado con la presencia del delegado territorial, Ángel Acuña, de los alcaldes de las mencionadas localidades, Carlos Javier García (Grazalema) y Pilar García (El Bosque), y del director conservador del Parque Natural de Grazalema, José Manuel Quero. También han participado en la suelta alumnos de los colegios de la zona, a los que además se les ha ofrecido una breve charla sobre la especie y los objetivos de esta actuación.

Los ejemplares liberados hoy son alevines nacidos este año procedentes del centro de cría y conservación de especies de aguas continentales de La Ermita (Granada) gestionado por la Agencia de Medio Ambiente y Agua, y el objeto de esta actuación es contribuir a consolidar la población de esta especie autóctona y reforzar su presencia con nuevos ejemplares que se suman a los que se han establecido recientemente en esa zona para garantizar el mantenimiento de la diversidad genética existente en el río y contribuir a la recuperación de las densidades poblacionales mermadas en los últimos años.

El delegado de Medio Ambiente ha recordado que «con la suelta de hoy seguimos reforzando con nuevos individuos las localizaciones de esta especie en el Majaceite hasta comprobar su reproducción, lo que supondría el establecimiento de la trucha común en este río».

En el marco del programa de recuperación de las poblaciones de trucha común en Andalucía se llevó a cabo en marzo de 2014 la reintroducción de esta especie en el río Majaceite mediante la liberación de 1.000 ejemplares. Asimismo, en octubre de 2016 se reforzó la población con la introducción de 50 ejemplares adultos procedentes del río Castril (Parque Natural de la Sierra de Castril). Tras la realización de varios censos se ha confirmado la adaptación de los individuos al medio natural, que ya ocupan varios kilómetros de cauce y alcanzan grandes tamaños en un tiempo relativamente corto.

De forma paralela a esta actuación, la Consejería ha llevado a cabo trabajos para erradicar los ejemplares de trucha arco iris (no autóctona) presentes en las inmediaciones de la piscifactoría de El Bosque, posiblemente procedentes de antiguos escapes de estas instalaciones. A ello hay que sumar la colocación de puntos de muestreo para realizar un seguimiento de la evolución de la población reintroducida.

Esta iniciativa se desarrolla en el marco del programa de recuperación que lleva a cabo la Junta desde 2005 para devolver a esta especie de gran interés socio-económico a una situación de estabilidad ecológica, en equilibrio con las demandas actuales. Así, una de las medidas contempladas en este plan es la reintroducción en aquellos tramos donde se tiene constancia histórica de su presencia y ha desaparecido por diversas causas, tanto humanas como naturales.

Otras actuaciones claves realizadas por la Consejería para la recuperación de esta especie son la elaboración del Censo Andaluz de Pesca en todos aquellos ríos andaluces con presencia de trucha común y la realización de estudios dirigidos a establecer los movimientos reproductores que presenta en el embalse de El Portillo o a establecer el caudal mínimo exigido para que se pueda desarrollar, en las mejores condiciones posibles, una población de trucha común. También se ha llevado a cabo la cartografía de 900 kilómetros lineales de ríos en los que habita este pez y el cangrejo de río autóctono.

En peligro de extinción

La trucha común (Salmo trutta), especie originaria de Europa, se distribuye en la Península Ibérica por las cabeceras de casi todos los ríos. En Andalucía, esta especie  catalogada en peligro de extinción en el Libro Rojo de los Vertebrados de Andalucía, es una de las más apreciadas en la pesca deportiva.

Además de la presión de la pesca, otros factores que están contribuyendo a la desaparición paulatina de este pez son la alteración del hábitat, la contaminación, las repoblaciones inadecuadas con trucha común no autóctona, el aislamiento genético de las poblaciones, la sobrepesca o el furtivismo.