Hondo pesar por el fallecimiento de Jesús Mantaras García-Figueras

El ex acalde de Jerez en la época de la Transición dedicó su vida a hacer el bien

Fue un caballero. Un hombre de bien. Muy amable en el trato. Un gran ciudadano de Jerez de a Frontera, ciudad a la que tanto amaba. Ha fallecido Jesús Mantaras, tan querido por todos. Jesús Mantaras García-Figueras. A la edad de 84 años. Polifacético, exquisito en las formas, trabajador incansable…

Fue alcalde de Jerez en los prometedores tiempos de la Transición a la democracia -desde 1976 a 1978-. Y también director general de la recordada Caja de Ahorros de Jerez. Entidad sobre la que se volcó de lleno con una profesionalidad ejemplar.

Junto a su amigo Mateos Mancilla catapultó al Club Nazaret. Fue un cristiano que defendía a ultranza el valor de la familia. Estuvo casado con Carmen Ruiz Berdejo, conocida cardióloga infantil.

Fue padre de siete hijos, entre lo que es bien conocido, por ejemplo, Federico, en la actualidad vicario general de la Diócesis de Jerez, además de responsable de la Parroquia de las Nieves.

Venía luchando a brazo partido contra una larga enfermedad. Siempre con la entereza y con la serenidad de alma de quien se sabe hijo de Dios. Nació el 7 de abril de 1936. Estudió en los Marianistas y, posteriormente, Derecho en Granada.

Defendió a ultranza la cultura. La cultura escrita con mayúsculas. A través de la Obra Socia de la Caja no sólo produjo sino que además también incentivó y promovió una más que notable colección bibliográfica, discográfica, pictórica… Pongamos que en este sentido ayudó a promocionar a artistas locales allende las propias fronteras de Jerez.

Durante toda su vida hizo el bien. De personalidad discreta e incuso tímida. También era cofrade. Por tradición familiar de la Hermandad de las Angustias. Servidor de la Iglesia. Y entregado a la realidad de su querida cofradía. Fue presidente de la gestora de la Hermandad de las Angustias. Supo imprimir a todos sus hijos los valores del amor, la educación y el respeto. Descanse en la paz del Señor.