Recorre más de 400 kilómetros para confinarse con su abuela y que no muera sola

Myriam fue desde Granada a Toledo para estar con su abuela Victoria, que murió días después, en la residencia, a la que pidió permiso 

Conocemos la historia de Myriam que recorrió los 450 kilómetros que hay entre Granada y Toledo para estar con su abuela. Se encerró con ella en su residencia para que no muriera sola y se ha quedado en el centro ayudando a los otros residentes.

Ella es orientadora educativa y vive en Ugíjar (Granada). Se confinó a finales de marzo en la residencia de mayores de Toledo donde vivía su abuela materna para cuidarla. Victoria falleció el día 4 de abril.

Nos cuenta que recibió un correo electrónico de la residencia de su abuela, en el que contaban la complicada situación que el centro atravesaba por el nuevo coronavirus. En ese momento «lo que se me ocurrió es salir corriendo», relata Myryam. Pero primero llamó por teléfono para pedir permiso y se ofreció de voluntaria.

Emocionada, se pregunta si su abuela la reconoció tras el traje de protección, gorro y mascarilla. Dice de su abuela que era una mujer que está en la familia de manera discreta y que siempre echaba una mano. Y sabía que su abuela no quería estar sola.

Desafío «In love»

Myriam ha lanzado un reto por redes sociales: «Crear un vídeo homenaje en el que aparezcan familias diciendo un motivo por el que las personas mayores son importantes».

Pide que envíen grabaciones en horizontal, de solo unos pocos segundos de duración, al correo electrónico de la residencia Santa Casilda, tstoledo@hhaadd.org. «Las uniremos y le daremos al mundo algunos motivos para recordar lo que parece que el miedo les está haciendo olvidar —explica—. Lo he llamado «Reto ‘in love’ con las personas mayores».