Los andaluces reducen sus visitas a los supermercados

Pese a que los precios permanecen estables, CAEA ha notado el encarecimiento del pescado, marisco y carne de cerdo

Los andaluces han reducido sus visitas a los supermercados de la comunidad, con una semana de media en cuanto a frecuencia, mientras que han optado por establecimientos de «hiperproximidad» donde comprar productos de primera necesidad, según ha apreciado la Confederación Andaluza de Empresarios de Alimentación y Perfumería (CAEA) durante estas semanas de estado de alarma ante la expansión del coronavirus en Andalucía.

Así lo han explicado fuentes de la confederación a Europa Press en relación a las primeras conclusiones de la sociedad andaluza ante las semanas de confinamiento. En este sentido, desde CAEA han explicado que la primera semana estuvo marcada por «picos de demanda extraordinarios y un acaparamiento de productos elevado antes del estado de alarma debido al miedo, psicosis colectiva e incertidumbre».

Seguidamente, tras la declaración del estado de alarma, el consumo se moderó «considerablemente», recuperando niveles normales e incluso ligeramente inferiores a los de una semana cualquiera. Ya a partir tercera semana, la organización ha subrayado la normalización de la situación por parte de la ciudadanía que prioriza hacia necesidades básicas de alimentos e higiene en detrimento de los productos no estrictamente necesarios.

Respecto a las tendencias registradas, desde la organización andaluza han observado cambios en la frecuencia de compra, dado que ahora se va menos veces al súper, con una media de siete u ocho días, y la compra es mayor. Además, el formato comercial preferido por el consumidor es el supermercado de «hiperproximidad», es decir, opta por el más cercano a los hogares que le permite abastecerle de todo lo necesario.

Pese a que los precios permanecen estables, CAEA ha notado el encarecimiento del pescado, marisco y carne de cerdo y la disminución de los precios de legumbres y hortalizas. Al hilo, la organización ha señalado que los tickets de compra se están moderando ante la crisis económica que «ya se advierte». «El precio volverá a ser factor determinante entre los criterios de compra del consumidor ante la pérdida de poder adquisitivo del ciudadano», han considerado las citadas fuentes. Los andaluces también están dándose «pequeños caprichos» para hacer más llevadero el confinamiento, con la compra de cerveza, vino, snacks, aceitunas o patatas.

Inversiones desde el sector

Desde el sector de la distribución comercial alimentaria han señalado que están viviendo esta situación «con la máxima implicación y responsabilidad», al ser declarado como esencial, junto a toda la cadena de valor y suministro. A todo ello se suma que las empresas están teniendo que realizar inversiones «muy significativas» para la protección de los trabajadores y en lo referente al refuerzo de turnos, horas extras, incorporación de nuevos trabajadores o por bajas de personal de riesgo o aislamiento, gratificaciones salariales, incremento de costes logísticos, entre otros aspectos.

«Estos costes añadidos han sido imprescindibles para garantizar el funcionamiento de las empresas destinadas al abastecimiento de alimentación y la protección de trabajadores y clientes. Los mismos no se han trasladado a precios. Algunos operadores calculan estos incrementos en aproximadamente un 20 por ciento sobre las ventas añadidas», han explicado desde la confederación andaluza.

La Confederación Andaluza de Empresarios de Alimentación y Perfumería está integrada por 28 grupos empresariales mayoristas y minoristas del sector comercial de distribución de alimentación y perfumería, supermercados de proximidad y formatos cash en Andalucía. Sus empresas poseen un volumen de facturación de 29.000 millones de euros a nivel nacional (8.500 millones en Andalucía), 9.000 establecimientos comerciales (4.000 en Andalucía), 125.000 empleados en España (45.600 en Andalucía), 5.000 franquiciados o socios, más de cuatro millones de metros cuadrados de superficie comercial y más de dos millones de metros cuadrados de superficie de almacén y logística.