La Ley Celáa no ha dejado indiferente a nadie y ya comienzan a producirse las primeras muestras de repulsa tras su aprobación. El colegio salesiano San Ignacio de Cádiz, ha querido ser ejemplo uno de los primeros en manifestar su rechazo a la polémica Ley.

Padres, alumnos y personal del centro se unirá este domingo 22 de noviembre a la manifestación con vehículos que tendrá comienzo en la Glorieta Ingeniero Cierva desde las 12.00 de la mañana. Todo con intención de dar visibilidad a la inminente reducción de derechos a los padres sobre la elección de educación para sus hijos que supone la tramitación de la LOMLOE.

Mientras, durante las diferentes jornadas de esta semana el centro se ha teñido de naranja con globos, indumentaria, pancartas y los dibujos de los más pequeños que ha decorado la fachada, los patios y los pasillos. Así han querido recordar que esta Ley pone en peligro la educación que están recibiendo a día de hoy más de 1500 alumnos cuyas familias libremente han decidido que el modelo educativo que el centro salesiano ofrece, es el que consideran mejor para la educación de sus hijos.

El pasado miércoles se hizo la lectura del manifiesto elaborado por la plataforma MásPlurales a la que pertenece Escuelas Católicas. Y se guardaron 2 minutos de silencio por lo que consideran una condena a muerte para la educación concertada.

Fachada principal y patios interiores

Además, la fachada principal y los patios interiores fueron testigos de una concentración de alumnos y personal del centro que de forma pacífica y siguiendo el protocolo Coronavirus mostraron su preocupación e inquietud ante esta ley que atenta directamente contra sus derechos y libertades.

No olvidemos que en los centros concertados estudia el 26% del alumnado preuniversitario español. El 60% de ellos pertenece a Escuelas Católicas. El manifiesto sostiene que la Lomloe (Ley Orgánica de Modificación de la LOE) “permite distribuir a los alumnos por centros reduciendo significativamente la elección educativa de sus padres”; “crea un escenario de desigualdad de oportunidades para las familias”; impone “una ideología laicista impropia de un Estado no confesional”; y “conduce a los actuales centros de educación especial a su desaparición”.

Español, lengua no oficial

El Pleno del Congreso ha aprobado este jueves el dictamen de la Comisión de Educación y FP sobre la LOMLOE, la reforma educativa también conocida como ‘Ley Celaá’, con los votos a favor del PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV y Más País.

El texto ha salido adelante con 177 ‘síes’, mayoría absoluta de la Cámara, una mayoría que necesitaba alcanzar para salir adelante, ya que se trata de una modificación de una ley orgánica, frente a los 148 ‘noes’ de PP, Cs y Vox, CC, la CUP, el PCR y UPN. Por tanto, la iniciativa será remitida al Senado para continuar con el trámite parlamentario.

El dictamen que se ha aprobado recoge algunas de las enmiendas aprobadas en las últimas semanas y que han generado fuertes críticas entre la oposición, como es el caso de la supresión de la referencia al castellano como lengua oficial del Estado en la enseñanza, así como la consideración del castellano y las lenguas cooficiales como lenguas vehiculares. Ante esto, PP, Cs y Vox ya han anunciado que llevarán esta Ley al Tribunal Constitucional (TC).

El texto también incluye otros cambios como el aumento de plazas públicas en la educación de 0 a 3 años; la oferta «suficiente» de plazas públicas; que la asignatura de Religión no cuente para las notas medias; la prohibición de que los colegios concertados segreguen por sexo; la cesión de suelo público exclusivamente a la construcción de centros de titularidad pública; la fijación de la «excepcionalidad» de la repetición de curso; la inclusión de una cuarta modalidad de bachillerato más general; o la derivación de alumnos de centros de Educación Especial a centros ordinarios en el plazo de 10 años.