El Gobierno irlandés ha anunciado la suspensión de gran parte de las actividades no esenciales durante seis semanas. Todo ello con el objetivo de evitar nuevos contagios por coronavirus. La medida entrará en vigor a medianoche del próximo miércoles y no afecta a la construcción ni a los colegios y escuelas infantiles.

La medida supone pasar al Nivel 5 del plan diseñado por las autoridades irlandesas. Es por ello que cierran las peluquerías y otros comercios considerados no esenciales. El objetivo es poder volver al Nivel 3 a finales de noviembre y llegar al Nivel 2 días antes del 25 de diciembre.

El anuncio viene acompañado por la restitución de la Paga de Desempleo por Pandemia por el que el Estado retribuirá con 350 dólares a la semana a los trabajadores que ganasen 400 euros o más.

Además, solo se podrá salir de casa para hacer ejercicio en un radio de cinco kilómetros de la residencia habitual. En el caso de las bodas, tienen un máximo de 25 invitados. Los bares y restaurantes tendrán que cerrar, aunque podrán seguir sirviendo comida a domicilio.

El Ministerio de Sanidad de Irlanda ha informado este lunes de 1.031 nuevos casos de coronavirus en 24 horas, cerca del pico de la primera ola, el 10 de abril, cuando se dio cuenta de 1.508 casos, aunque los fallecimientos continúan en mínimos. De hecho este lunes no se ha contabilizado ninguna muerte en las últimas 24 horas.

El número de pacientes hospitalizados es este lunes de 298, mientras que hay 34 en unidades de cuidados intensivos, uno más que el domingo. Un tercio de los nuevos contagios se ha detectado en Dublín y la incidencia del virus es de 251 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días.

La pelea política de Irlanda

En el plano político, el líder del Partido Verde, Eamon Ryan, socio minoritario de la «gran coalición» de Fianna Fáil y Fine Gael, ha explicado que el Gobierno ha tardado varios días en decidir las restricciones por la complicación e implicaciones de las mismas.

Mientras, desde la oposición de Irlanada, la líder del Sinn Féin, Mary Lou McDonald, ha puesto en valor los subsidios para trabajadores como fórmula para construir la cohesión social y «reavivar el sentimiento de que todos estamos juntos en esto».

Además, ha señalado la falta de coherencia de que Irlanda del Norte tenga normas distintas para combatir la epidemia del Coronavirus. A su vez, ha defendido la necesidad de poner en marcha una estrategia de la isla entera para combatir el virus.