Multan a un hombre con 500 euros por tirarse un pedo en un control policial

«Ha violado la decencia pública al emitir una flatulencia delante de los agentes»

Hay noticias que parecen salidas directamente de un chiste. Por su rocambolesca situación. ¿Es normal que se multe a una persona por soltar sus ventosidades en un momento dado? ¿Se puede certificar que se hecho aposta en un determinado contexto?

Todo depende. Porque la Policía de Viena ha sancionado a un hombre. Y lo ha hecho con una multa de 500 euros sencillamente por tirarse un pedo, de manera intencionada, durante un control.

Parece una situación entresacada de una ficción. Pero el texto -su literalidad- de la multa no puede ser más claro: “Ha violado la decencia pública al emitir una flatulencia delante de los agentes de la policía”. El entrecomillado no deja lugar a dudas.

El texto además pone énfasis en la intencionalidad del ciudadano austriaco: “Fue una provocación”. La pregunta brota de nuevo: “¿Se puede multar a alguien porque se le haya escapado un pedo?”. ¿Es eso lícito? ¿Está regulado en alguna parte?

La policía ha insistido que por este hecho en sí no se puede multar a nadie. Ahora bien: la clave está precisamente en el verbo “escapar”. Ya que los agentes saben con certeza, y así se hace constar, que el hombre actuó de forma “totalmente deliberada”.
Y es que, al margen de la flatulencia, “el denunciado se comportó durante todo el procedimiento de forma provocadora y poco cooperativa”, ha detallado la policía.

La narración de los hechos es la siguiente: el hombre estaba sentado en un banco cuando precisamente la policía le solicitó que se identificara. El ciudadano se puso en pie, miró a los agentes, y “de forma totalmente deliberada emitió una ventosidad delante de ellos”, según detalla la policía de Viena.

El documento concluye con un mensaje y una expresión muy claras: dar apoyo a los compañeros ante esta acción. Y hacerlo además con un gesto de solidaridad: “A nuestros compañeros no les hace gracia que se tiren un pedo delante de ellos”.

Tal que así, en estos términos, es la versión de la Policía de Viena. De la versión del denunciado nos se ha dicho nada. ¿Qué se sabe entones? Lo único que se puede deducir a las claras es que el pedo le ha salido muy caro. En este caso la multa no se la llevó el viento.