Un matrimonio sevillano pasa de vivir en un “piso-cárcel” a tener una nueva vida

Gracias al ayuntamiento este matrimonio ha podido cambiar su antigua casa por una adecuada a sus problemas de movilidad

En 1981 Francisca Robles (57 años) y Fernando Gómez (60 años) decidieron comprarse un piso en Los Príncipes, en un cuarto piso sin ascensor pero que en principio no entrañaba ningún inconveniente. Sin embargo, 30 años más tarde comenzaron a surgir los problemas.

Foto: Emvisesa

Empezando por la rodilla, llegaron los dolores de cadera también y de las extremidades inferiores, lo que desembocaron para Francisca en una invalidez absoluta, momento en el que su encantador piso en Los Príncipes comenzó a convertirse en una cárcel para ambos.

En 2014 su hija no tuvo más remedio y decidió abandonar su vivienda junto a sus padres, trasladándose a casa de otra de sus hijas en Camas. En este momento la vida de esta familia dio un vuelco por completo, hasta que Francisco tuvo conocimiento del programa de captación de viviendas vacías de Emvisesa.

«Me convenció la idea de que mi vivienda vacía fuera a parar a manos de alguien que de verdad la necesitara, al tiempo que recibíamos una compensación y el compromiso de poder recuperar la vivienda en un futuro», cuenta Fernando.

«Una vez en Emvisesa, un joven del Servicio de Atención al Ciudadano escuchó nuestra historia y nos habló de la posibilidad de participar en el Programa de permuta con realojo simultáneo. Gracias a este programa, podríamos vender nuestra vivienda vacía a Emvisesa y trasladarnos de casa de mi hija a un piso con ascensor, adaptado a nuestras necesidades, donde mi otra hija volvería a su entorno y todo ello abonando un alquiler asequible», continúa.

Tras los trámites administrativos pertinentes, Fernando, Francisca y su hija se han podido mudar a una vivienda de 70 metros cuadrados en Pino Montano, en un piso con ascensor, plaza de garaje y muy próximo a su barrio de toda la vida.

«Ahora que conocemos Emvisesa -dice Francisca-, tengo que decir que estamos sorprendidos y encantados con su forma de trabajar. Nos han tratado estupendamente y, de hecho, estamos recomendando el programa de permuta a todos nuestros vecinos. Nos han comprado la vivienda a muy buen precio y nos han dado una vivienda en alquiler con todas las garantías y unas calidades que están muy bien”, comenta Francisca.

“Emvisesa nos ha dado calidad de vida. También hemos descubierto un amplio abanico de ayudas y programas para diferentes grupos con diversas necesidades, desde personas con precariedad económica a divorciados, pasando por problemas de accesibilidad o convivencia. Están trabajando muy bien”.

Este programa propulsado por el Ayuntamiento ha recuperado 255 vacías en este último año y facilitado un total de 18 permutas en el marco de sus diferentes programas. Con este programa numerosas familias han podido disfrutar de una vivienda digna y adaptada a sus necesidades, ya sean problemas de accesibilidad, dependencia, salud o de convivencia.