El nuevo concejal de Seguridad de Jerez está condenado por agresión

El edil socialista Rubén Pérez insultó y agredió a un compañero de trabajo mientras estaba almorzando en un restaurante

Rubén Pérez, nuevo delegado municipal de Seguridad del equipo de Gobierno de Mamen Sánchez (PSOE), fue condenado por agredir a un compañero de trabajo.

Rubén Pérez

Tal como ha ha recordado el medio digital masjerez.com, el edil socialista, que se estrena este mandato en el equipo de Gobierno de Mamen Sánchez, golpeó en 2011 a Manuel Rivero con un casco de motocicleta tras haber entrado este a mediar en una pelea que el concejal del PSOE había iniciado con otro empleado municipal, José García López.

La trifulca acabó con los tres por el suelo, donde siguieron los golpes, hasta que lograron con la ayuda de un camarero que Rubén Pérez se marchase, tal y como se narra en la propia denuncia.

El juzgado de instrucción número 2 de Jerez emitió en 2012 una sentencia por la que condenaba a estos tres trabajadores del Ayuntamiento de Jerez tras celebrarse un juicio de faltas. El motivo de la discusión que acabó a golpes fue el hecho de que Rubén Pérez fuese afiliado de UGT y los otros dos de CGT, de modo que había rencillas entre ellos. Los hechos fueron publicados por Diario de Jerez.

En la denuncia interpuesta en la Comisaría de la Policía Nacional el 22 de junio de 2011 por García López y a la que tuvo acceso El Mundo, se relata que el miembro de CGT se encontraba en la terraza de un restaurante con Manuel Rivero tras haber almorzado con su esposa, cuando el concejal del PSOE  que circulaba por la zona en moto les miró. Posteriormente, se bajó del vehículo y con el casco en la mano se dirigió a la mesa comenzando a proferir insultos como “¿qué miras, hijo de puta?” y amenazas del tipo “ya te cogeré, cabrón”. José García sostiene que le pidió que cesara en su actitud y que se marchara del lugar porque no quería enfrentarse con él, añadiendo que Pérez, “lejos de calmarse, se puso más agresivo profiriendo nuevos insultos”.

Soledad Velázquez, titular del juzgado de instrucción número 2, considera probado que «los denunciados Rubén Pérez Carvajal (UGT) y José García López (CGT) se acometieron mutuamente agrediéndose de tal manera que el primero trató de golpear con su casco al segundo. Se interpuso entre ambos Manuel Rivero (CGT) quien recibió un golpe en el brazo, momento en el que empujó a Rubén al suelo donde fue nuevamente golpeado».

Además, el fallo judicial continúa señalando que «Rubén Pérez sufrió contusiones múltiples que tardaron siete días en curar sin que tuvieran carácter impeditivo para sus ocupaciones habituales, sanando sin secuelas; mientras que Manuel Rivero sufrió una distensión de ligamentos de la articulación metacarpo-falángica, cuya curación requirió de diez días también sin carácter impeditivo. Sin secuelas también.»

El fallo judicial señaló entonces que “Rubén Pérez sufrió contusiones múltiples que tardaron siete días en curar sin que tuvieran carácter impeditivo para sus ocupaciones habituales, sanando sin secuelas; mientras que Manuel Rivero sufrió una distensión de ligamentos de la articulación metacarpo-falángica, cuya curación requirió de diez días también sin carácter impeditivo. Sin secuelas también”.

En la sentencia se condena a Rubén Pérez a una multa de 30 días con cuota diaria de seis euros con el objetivo de indemnizar con 300 euros a Manuel Rivero y al pago de la mitad de las costas. José García y Manuel Rivero fueron condenados a pagar una multa idéntica a la del ahora delegado municipal de Seguridad y a abonar al mismo solidariamente una indemnización de 210 euros más el pago de la mitad de las costas. La sentencia fue entonces recurrida por las partes implicadas.

José García, vigilante municipal, exdelegado sindical de CGT, declaró entonces al diario El Mundo que “no hubo paliza, porque no soy una persona violenta, todo lo contrario” y acusó a Rubén Pérez de comenzar la trifulca. Ahora, tras la decisión de Mamen Sánchez de nombrar los cargos, el vigilante municipal tiene nuevo jefe, Rubén Pérez.

Para más inri, la entrada como empleado en el Ayuntamiento de Rubén Pérez ya fue polémica, tras como denunciaron entonces en 2012 los populares, quienes recuerdan que, según las propias declaraciones de Pérez en el Juzgado, éste se inscribió en el Serjil «tan sólo un día antes de que saliera la oferta de la plaza de delineante, para los que se exigían conocimientos de los que el actual responsable provincial de Empleo del PSOE no disponía. Y aún así entró a formar parte de la plantilla municipal, donde hoy sigue».