Huelva, Almería y su ‘resistencia’ frente al Coronavirus

La baja incidencia del Covid-19 en las dos provincias andaluzas tiene que ver, en palabras del experto García del Hoyo, con “factores exógenos no vinculados al confinamiento”

Desde el comienzo del brote epidémico, los ciudadanos hemos tenido acceso al seguimiento de múltiples estudios y a un aluvión de datos, cifras y porcentajes.

Las redes sociales, como vía de difusión y divulgación, han permitido que expertos como Juan José García del Hoyo, catedrático de Métodos Cuantitativos para la Economía y la Empresa en la Universidad de Huelva (UHU), puedan ofrecer una información veraz, actualizada e interpretada a diario.

Como él mismo apunta, normalmente, las estadísticas más relevantes venían publicándose “a escala de CC.AA”, por lo que, tras una “ingente labor de documentación”, García del Hoyo estudió qué clase de factores fijos y variables han incidido y continúan incidiendo en las provincias —principalmente andaluzas— con respecto al virus.

De este modo, pudo reconocer que las diferencias en la incidencia registrada en cada provincia se relaciona, “en orden decreciente de mayor a menor capacidad explicativa”, con cuatro aspectos determinantes.

La proporción de población mayor de 65 años

En este caso, Almería es la provincia con menor incidencia, pues tiene el menor porcentaje de población con más de 65 años (14,7%) con respecto a Andalucía, donde la media es de del 17,1%.

Solo con el análisis de este dato, Juan José añade que “se explica casi la mitad de la distribución de la incidencia entre provincias en Andalucía”. Es decir, solo con esta conclusión somos capaces de entender la mitad del por qué de la baja incidencia, en este caso, de Almería.

Viajeros hospedados en febrero

Los valores máximos alcanzados de esta variable respondieron a Granada y Málaga —superando el 20 por ciento—, mientras que Jaén (6,1%), Huelva (9,6%) y Almería (9,9%) presentaron los mínimos.

¿Por qué no se beneficia Jaén, en este caso, de unos mejores resultados generales con respecto al Covid-19? Se responde volviendo al primer factor, al contar la provincia andaluza con la población más ‘envejecida’ (18%). Así, “esta variable explica un 23% adicional de la variabilidad entre provincias, incidiendo positivamente en la incidencia observada”.

Temperatura media máxima en marzo

Como afirma García del Hoyo, esta variable, que «actúa de forma negativa —a mayor temperatura, menor incidencia—», toma el valor máximo en Sevilla (21,7 º C) y Huelva (20,8 º C), siendo la media andaluza de 20,2 º C.

Es decir, el hecho de que Huelva haya registrado la segunda mayor temperatura máxima durante las dos primeras semanas de marzo —justo anteriores al inicio del confinamiento—, ha jugado un papel importante en cuanto a la propagación del virus.

Como incide Juan José, junto a las dos anteriores en el modelo, con esta, “somos capaces de explicar el 94,9% de la variabilidad de la incidencia entre provincias”.

Uso de metro-tranvía

Solo tres provincias disponen de esta infraestructura, con valores máximos en Granada y menores en Sevilla y Málaga. Finalmente, “al incorporar esta variable, el modelo ya explica el 98,8% de la variabilidad”.

Los ejemplos de Huelva y Almería vuelven a destacar, en este último caso, por no entrar siquiera en disputa.

Cuando García del Hoyo se refiere a que el modelo es capaz de explicar el nivel de variabilidad, se refiere a que las cifras provinciales en cuanto a incidencia del virus coinciden en su práctica totalidad.

De este modo, podemos observar con exactitud que, “frente a una incidencia observada de 83,7 casos por cada 100.000 habitantes en Almería, el modelo predice 82,9”. Hablando de Huelva, “la incidencia observada ha sido de 90,8 casos, y el modelo predice 87,3 casos”.

En la otra cara de la moneda, se encuentra el caso de Granada, provincia donde se ha registrado la mayor incidencia: 308,6 por cada 100.000 habitantes.

Estos datos, además de revelarnos el nivel de exactitud del modelo de expertos como Juan José García del Hoyo, nos revelan que Huelva y Almería han presentado la corriente más favorable de tales factores a la hora de obtener su baja incidencia, lejos de estar atribuida ésta a otros aspectos, pues no tiene más que ver que con “factores exógenos no vinculados al confinamiento”.