Una distribuidora denuncia amenazas y daños tras las protestas de los agricultores

El empresario ha indicado que desde la Junta de Andalucía «jamás nos han abierto un expediente» en materia de control de calidad ni por prácticas fraudulenta

Una empresa distribuidora de frutas y hortalizas de El Ejido (Almería) ha denunciado ante la Guardia Civil las amenazas y los daños sufridos en vehículos y en la sede de la empresa, que ha aparecido con pintadas en su fachada, tras las protestas realizadas por los agricultores este martes tras el corte de más de dos horas de la A-7 a su paso por el polígono La Redonda.

Según ha explicado a Europa Press uno de los socios de la empresa, los agricultores que se trasladaron hasta la sede acusaron a la misma de «reetiquetar» productos procedentes de Marruecos como si fuese producto español; una práctica que han rechazado tajantemente toda vez que han asegurado que desde la puesta en marcha de la empresa hace ocho años se comercializa abiertamente producto de origen marroquí de forma «legal» y con todos los controles.

«Desde 2012 que empezamos con un almacén alquilado, siempre el mayor accionista ha sido un productor marroquí que tiene sus fincas, su almacén y sus camiones y lo que nosotros hacemos aquí es la parte logística, para distribuir en España y en otras partes de Europa», ha explicado el responsable de la empresa en la que, desde hace dos meses, reciben amenazas.

El empresario ha indicado que desde la Junta de Andalucía «jamás nos han abierto un expediente» en materia de control de calidad ni por prácticas fraudulentas, de forma que, según han añadido, los últimos controles efectuados por el Gobierno andaluz en el mes de octubre dejaron patente que todo estaba «correcto».

En esta línea, han asegurado que han renunciado a negocios con «volúmenes considerables» con otras empresas que han propuesto el reetiquetado de la mercancía, lo que, según ha advertido, sería imposible de realizar.

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«No puedo cambiar el etiquetado porque no tengo producto español, toda mi mercancía pasa por la aduana», ha incidido antes de puntualizar que la empresa carece de capacidad logística para ello al contar con dos empleados que se ocupan básicamente de la carga y descarga de productos.

«Alguien ha lanzado un bulo que se ha hecho tremendo y nos están haciendo daño», ha asegurado tras lamentar que las amenazas por su actividad comercial se han extendido a su ámbito familiar, toda vez que este martes sufrió severos desperfectos en su vehículo cuando fue a abandonar la sede de la empresa.

«Desde ayer me tengo que mover en un coche de alquiler porque me da miedo ir con mi coche», ha apuntado tras el ataque, en el que se llegaron a emplear «piedras» y no solo hortalizas, y al que siguieron pintadas en las que les acusaban de «traidores».

Con esto, desde la empresa han defendido la «legalidad» de su actividad, que se encuentra reglada bajo controles aduaneros y de venta, y que realizan de forma abierta.

«Los camiones van rotulados con el nombre de la empresa de Marruecos, la de Almería y la de transportes, todo lo que hago es legal y como estoy dentro de la legalidad, ¿por qué me tengo que esconder?», se ha cuestionado el empresario.