Rafaela Carrasco abre el Festival de Jerez en el Teatro Villamarta

La bailaora califica de “un salto al vacío” su nueva propuesta

La Compañía Rafaela Carrasco inaugura este viernes día 21 de febrero el XXIV Festival de Jerez en el Teatro Villamarta y lo hace con el estreno de ‘Ariadna (Al hilo del mito)’, un viaje flamenco a este episodio de la mitología clásica donde la bailaora sevillana se adentra en el laberinto de “nuestros miedos más profundos”. Una arriesgada propuesta que calificó como “un salto al vacío”.

El cante será también protagonista en la jornada inaugural con El Cabrero en la Bodega González Byass, dentro del ciclo ‘De la raíz’ patrocinado por la entidad financiera CajaSur.

En ‘Ni rienda ni jierro encima’ es el título de su último disco con el que ha iniciado una girada de despedida de los escenarios.

En la presentación de este espectáculo ante los medios de comunicación, además de Rafaela Carrasco, estuvieron presentes Francisco Camas, teniente de Alcaldesa de Dinamización Cultural y Patrimonio Histórico, e Isamay Benavente, directora del certamen.

El representante municipal destacó la capacidad del Festival de Jerez para “proyectar la imagen de la ciudad” en el exterior, al tiempo que calificó la muestra como “un bastión importante” de cara a la candidatura de Jerez a ser de designada Ciudad Europea de la Cultura.

“Me embarga la ilusión y el miedo. Un salto al vacío, como el cartel de esta edición del certamen”, indicó Rafaela Carrasco a la hora de hablar de su nuevo montaje. Señaló que aborda el relato mitológico de Ariadna no como un intento de encarnar al personaje, sino como “una búsqueda interior deseada sin saber el final”. En definitiva, un pretexto para “mostrar distintos estados vivenciales del ser humano”.

‘Ariadna’ viene a ser “la crónica emocional de un viaje al interior de nosotros mismos”, según Rafaela Carrasco. Con dramaturgia y letras de Álvaro Tato, este tránsito se inicia por peteneras para reflejar la introspección y el vacío. El público podrá contemplar a una Ariadna abandonada en una isla por Teseo, a quien salvó del laberinto según la mitología, pues el montaje toma como referencia el final de la leyenda para ir desmadejando sus principales episodios y evocar otro desenlace.

La soleá servirá para reflejar las imposiciones sociales que provienen tanto de la familia como de la religión. Bajo estas normas, teje y desteje su sueño de huida y libertad. Luego llegará el primer amor -su fascinación por Teseo tras derrotar al monstruo del laberinto- con pasos a dos con milongas y corridos y por tangos.

Los miedos y la búsqueda personal tienen como escenario el laberinto, puesto que se parte de la idea de que, para encontrarse, es necesario perderse previamente. Sonará una toná con toda la compañía sobre el escenario. Este será el paso previo para cerrar el círculo de la historia, a modo de celebración de la leyenda. “Otro final más amable, otro camino”, indicó la bailaora.

“Cada espectáculo es una aventura. Y cada vez tengo más miedo por el resultado. Espero que funcione. Lo sufro pero lo disfruto mucho”, explicó la artista ante la incertidumbre que todo estreno conlleva.

La despedida de El Cabrero

Tras Rafaela Carrasco, llevará el turno del cante de José Domínguez ‘El Cabrero’ en la Bodega González Byass, dentro del ciclo ‘De la raíz’, que cuenta con el patrocinio de CajaSur. Tras cuarenta y seis años de trayectoria artística, el cantaor sevillano desgranará los temas de su último trabajo discográfico (‘Ni rienda ni jierro encima’) con el que ha decidido iniciar su gira de despedida de los escenarios.

Un nuevo disco que ratifica su fidelidad al espíritu con que se inició en el cante desde el profundo respecto al flamenco tradicional con textos de disconformidad y rabiosa actualidad. Todo ello unido a una voz singular y una personalidad arrolladora. En la Bodega González Byass El Cabrero estará acompañado por la guitarra de Manuel Herrera.

Pastor de cabras desde la infancia, El Cabrero inició su andadura artística en 1972 con La Cuadra de Sevilla. En 1975 grabó su primer disco y en 1980 su presencia se hace habitual en todos los grandes festivales de Andalucía.