En Galicia la vacuna contra el Coronavirus podría ser obligatoria si sale adelante la proposición de ley que el PP gallego presenta este jueves, con la que establecerá multas a aquellas personas que no se inmunicen contra el Coronavirus y también a quienes se resistan a hacerse la PCR.

Los populares gallegos de Alberto Núñez Feijóo cuentan con mayoría absoluta en la Cámara regional; por lo que previsiblemente la medida será aprobada y distinguirá entre casos leves (con multas de entre 100 y 300 euros), graves (3.000 a 60.000 euros) y muy graves (60.000 a 600.000 euros), que serán definidas durante el procedimiento parlamentario.

Galicia se convierte en la primera comunidad en pronunciarse sobre la posibilidad de forzar a la población a inmunizarse contra el Coronavirus; pocos días después de que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, lo descartara, apoyando informar sobre las ventajas de vacunarse para convencer a la ciudadanía.

No es recomendable

«Los expertos nos dicen que no es recomendable decretar la obligatoriedad de la vacuna», apuntó el pasado martes Illa durante la sesión de control al Gobierno en el Senado. Illa afirmó que, solo con contar a la población «la verdad», se prevé «alcanzar unas cifras de vacunación aptas».

«Creo que la ciudadanía va a reaccionar bien, no creo que haga falta hacer la vacuna obligatoria, es un escenario que no debemos descartar, pero no creo que haga falta, sinceramente. Yo creo que la ciudadanía entiende que la forma de acabar con una pandemia es justamente con la vacunación; así se ha acabado históricamente con enfermedades infecciosas y esta también se va a acabar de esta forma», concretó.

Según los datos del último CIS publicado este miércoles, el 47% de los españoles no se pondría la vacuna de manera inmediata, frente al 36,8 % que sí lo haría. Los indecisos a vacunarse aumentan en tres puntos con respecto al barómetro de octubre; a pesar de que la encuesta se hizo durante los días en que Pfizer publicó unos primeros resultados muy esperanzadores sobre la efectividad de su compuesto.

Situación de la vacunación en España

La pandemia de coronavirus que continúa expandiéndose sin control por el planeta ha provocado que el mundo entero se mueva en un ambiente marcado por la incertidumbre, el pánico y la esperanza. Todo por obtener más pronto que tarde una vacuna que permita, en un principio, atajar la propagación de contagios -y en consecuencia de fallecimientos-. Posteriormente, el objetivo será erradicar en la medida de lo posible el Coronavirus.

Por ello, prácticamente al mismo tiempo que el comienzo de la pandemia se inició una carrera a contrarreloj en busca de la ansiada cura; investigaciones que han evolucionado sorprendentemente rápido en comparación al tiempo convencional que dura la creación, el desarrollo y la distribución de una vacuna. Esa carrera parece haber dado sus frutos; pues en la actualidad la población mundial cuenta con hasta 12 ensayos que se encuentran en fase tres.

¿Qué quiere decir esto? Que miles de voluntarios ya están recibiendo la vacuna contra la COVID-19 para comprobar qué eficacia tiene y para conocer si ésta provoca efectos adversos en las personas a las que se han administrado las dosis. En este punto de la investigación, se está observando detalladamente cómo responden los voluntarios a este ensayo, porque cualquier imprevisto podría impedir su distribución y comercialización.

En caso de superar esta fase, se pasaría a la cuarta: aquí, la eficacia y los posibles efectos adversos de la vacuna se siguen estudiando; así como la forma en la que nuestro cuerpo reacciona a la dosis administradas. Pero ya se hace estando ésta autorizada y puesta en marcha para su venta de forma limitada. Por lo tanto, la muestra de personas empleada para conocer sus posibilidades es aún mayor. Se trata del último paso de la investigación previo a su comercialización masiva.