Rubias y guapas. De mediana estatura y dicharacheras. Dos seres que no impostan la risa porque son risueñas de por sí. Nadie les regaló nada. Ni siquiera el sueño de convertirse en actrices de primera línea mundial. De primera categoría internacional. Del anonimato a la gran pantalla en un doble salto vital (que es una biografía completa).

Ambas tuvieron inclusive que labrarse dicho sueño: ser estrellas de celuloide, con lo que ello significa -y con lo que ello implica-: la sangre, el sudor y las lágrimas de trabajar hasta la extenuación. De ir más allá del esfuerzo cotidiano. De atarse los machos siendo ellas tan aguerridas hembras. Siempre, claro está, en igualdad de condiciones.

Ambas poseen un perfil jónico. Ambas han destacado en el drama y en la comedia. Ambas apuestan por el arte de la autosuperación, para cuyo ejercicio deben mantener la autoestima en su justo equilibrio. Nunca alardearon de nada, ni siquiera de bellas, porque las pruebas de la evidencia radica en sus películas.

No son dadas a escándalos personales. Tampoco han protagonizado sonadas grescas con la prensa. O sea: no son carne de escándalo. Todo lo contrario: prudentes en lo suyo. Poseen, como está mandado, sus correspondientes clubes de fans, que andan repartidos por todo el universo porque el virtuosismo escénico de ambas es global.

La experiencia es un grado

Diríamos que por ellas no pasa el tiempo, pero sería extremar el comentario. Nos referimos en lo físico. Porque en lo interpretativo la experiencia también es un grado. Y la veteranía, un signo de excelencia. Sus carreras cinematográficas ya son palabras mayores. Es decir: pueden considerarse veteranas del gremio por derecho propio.

Este jueves 19 están las dos de franca enhorabuena. Nos referimos a las estrellas del cine Meg Ryan y Jodie Foster. Porque sendas guapas cumplen años en tan señalada fecha para ellas. Nacieron el mismo día de idéntico mes pero con sólo un año de diferencia. Meg Ryan (1961) es un año mayor que Jodie Foster (1962). Es decir: son coetáneas y contemporáneas.

A lo largo de su carrera Jodie Foster ha ganado dos Globos de Oro y dos Óscar. Estudió en el exclusivo colegio “Liceo Francés de los Ángeles” y después en la Universidad de Yale. Fue buena estudiante. En el año 1985 se graduó Magna cum laude en Literatura. Jodie tiene un halo especial.

Es especialmente conocida por sus interpretaciones en películas de gran calado como ‘Taxi Driver’ o ‘El silencio de los corderos’. Además Jodie recibió el Premio Cecil B. DeMille por toda su carrera en los Globos de Oro 2013. Reconocimientos todos más que merecidos.

Interpretaciones icónicas de Meg Ryan y Jodie Foster

Está considerada por la crítica especializada como una de las actrices más brillantes de su generación. De hecho nadie discute que sean icónicas sus interpretaciones en los mencionados filmes ‘Taxi Driver’ y ‘El silencio de los corderos’.

Por su parte, Meg Ryan ha evidenciado su talento polifacético al desarrollar una eficiente labor como actriz de cine y televisión, así también como productora. Asimismo ha recibido numerosos premios. Y nominaciones. Como las tres candidaturas al Globo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical y una al Premio del Sindicato de Actores a la mejor actriz protagonista.

Este jueves 19 recibirán miles de felicitaciones de sus muchísimos seguidores. Ambas dos son ejemplares referencias mundiales de la industria del séptimo arte. Aún les queda camino por recorrer. Bastante trecho. El talento de ambas suma y sigue. En la gran pantalla y apagando velas.