Recientemente ha visto la luz un estudio publicado por la ‘British Medical Journal’, que advierte de que el riesgo de fallecer se duplica en caso de coexistir dos virus, en este caso el COVID-19 con la gripe estacional.

En este trabajo se pone de relieve que las personas infectadas tanto con la gripe como con el Covid tienen más del doble de probabilidades de morir que alguien con el nuevo coronavirus.

Es la principal conclusión a la que han llegado los expertos, tras un análisis realizado por el Public Health England (PHE), la ‘oficina de salud’ del Gobierno inglés. «La mayor parte de los casos de coinfección se dieron en personas mayores y más de la mitad de ellos fallecieron«, cita el estudio.

Dirigentes del PHE señalaron que «hay algunas pruebas  que sugieren que la coinfección producen malos resultados. Actualmente, una de estas enfermedades se puede prevenir con vacuna (gripe), y ése es el punto realmente importante».

En concreto, este trabajo científico comparó las tasas de coinfección y estimó el impacto en la mortalidad. Se analizó a un total de 19.256 personas, a las que se les realizó la prueba. Entre  casi 20.000 pacientes se encontraron a 58 personas con coinfección, entre las cuales la tasa de mortalidad fue del 43,1% (25 personas fallecieron). De los que murieron, el 80% (20 de ellos) tenían más de 70 años.

Los autores dijeron que esto mostraba «una fuerte evidencia» de un efecto de interacción entre los virus. Eso sí, este trabajo remarca que los hallazgos no pudieron distinguir entre un riesgo reducido de SARS-CoV-2 en personas infectadas por primera vez con la gripe o viceversa.

Qué puede suceder

El doctor José Luis del Pozo explica en este sentido que, hasta la fecha, no tenemos muy claro qué es lo que va a pasar cuando coexistan en el tiempo la COVID-19 y la gripe. «Ya ha pasado en el hemisferio sur, pero aquí en el norte no sabemos qué va a suceder cuando coexistan en el tiempo», aprecia el experto.

   Para ello, precisa que cuando coexisten dos virus en una misma persona pueden suceder tres fenómenos:

   1.- Interferencia viral, donde un virus evita que el segundo le cause daño al paciente.

   2.- La coinfección.

   3.- Potenciación. La infección por uno de los virus deja un ‘terreno abonado’ para que el segundo haga más daño de lo que haría normalmente.

Con ello, y en primer lugar, Del Pozo indica que  es «relativamente poco frecuente» que coexistan en un mismo paciente los dos virus.

Eso sí, el especialista en enfermedades infecciosas apunta que «no se sabe muy bien por qué» pero este estudio dice que aunque sea improbable que en una misma persona se tenga una infección simultánea por los dos virus, «la gravedad de los pacientes que si tengan ambos será superior que si sólo tiene la infección por SARS-CoV-2».

La relevancia de la mascarilla

Aquí menciona que hay factores que juegan un determinado papel en la posible coexistencia de ambos virus en una misma persona, como el hecho de que todos llevemos la mascarilla de forma responsable todo el rato. «Esto hará que los virus respiratorios circulen menos. Por ejemplo, en el Hemisferio Sur el pico de gripe no ha sido tan alto como el de otros años debido al empleo de la mascarilla», refiere el doctor Del Pozo.

Es más, insiste en que el consejo que hay que dar este año, especialmente si se es persona de riesgo, o si se tienen más de 60, es la vacunación de la gripe. «Lo peor que te puede pasar es que la vacuna no te funcione, porque puede pasar en un número muy reducido de casos, pero puede suceder. Pero el ponerla no tiene efectos adversos. Con lo cual, si te vacunas será improbable que padezcas las dos infecciones al mismo tiempo (influenza y SARS-CoV-2)», aclara.

Otro de los efectos beneficiosos de la campaña de vacunación de la gripe es que cuantas más personas se inyecten la vacuna, menores serán las visitas a Urgencias por gripe, y así en Urgencias se podrán atender mejor a los pacientes de COVID u otras patologías, según defiende el especialista de la Clínica Universidad de Navarra.