La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha ordenado el traslado a una cárcel del País Vasco de José María Arregui Erostarbe, alias ‘Fiti’, el histórico etarra de 74 años de edad que ya fue acercado a finales de 2019 a Asturias en un movimiento cuestionado por las víctimas del terrorismo por ser un preso con delitos de sangre y aprobarse el traslado en plena negociación de investidura.

‘Fiti’ es uno de los dirigentes etarras del colectivo Artapalo que cayó en la histórica operación policial contra la cúpula de ETA en Bidart en 1992. Fue trasladado en primer lugar desde la cárcel de Alicante y ahora lo hará de Asturias a la de San Sebastián; según ha informado el organismo dependiente del Ministerio del Interior, que también autoriza otros cuatro acercamientos y un tercer grado.

Arregui Erostarbe ingresó en prisión el 20 de noviembre de 2000 y cumple una condena de 30 años de cárcel por los delitos de terrorismo y asesinatos. Cumplió las 3/4 partes de la pena en junio de 2019. Así de acuerdo a Interior, «acepta la legalidad penitenciaria, reconoce el dolor causado y ha manifestado por escrito su rechazo al uso de la violencia, comprometiéndose a hacer frente al pago de la responsabilidad civil».

A propuesta de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Asturias en el que cumple condena; el interno será progresado a segundo grado y trasladado al Centro Penitenciario de San Sebastián.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo: «Se ha traspasado la última línea roja»

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha censurado este nuevo acercamiento de un «sanguinario» jefe etarra con «15 asesinatos a sus espaldas». Además, fue inductor, entre otros, del atentado contra la casa-cuartel de Zaragoza.

«Marlaska traspasa la última línea roja», ha defendido la asociación; que recuerda que es el primer traslado directo al País Vasco de un preso de ETA sin que existan motivos de salud.

Uno de esos casos es el de Garikoitz García Arrieta, otro de los cinco presos acercados al País Vasco, ya que pasa de la cárcel de Valencia a la de Álava en una decisión que Interior ampara en la Ley de Protección de Datos. Ingresó en prisión el 23 de julio de 2010 y cumple una pena de 20 años por los delitos de colaboración con banda armada; depósito de armas; falsificación de documento público y robo de vehículos.

García Arrieta cumplirá las 3/4 partes de la pena en julio de 2025. En este caso, a propuesta de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Valencia en el que cumple condena en primer grado, artículo 100.2, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha resuelto trasladarle al Centro Penitenciario de Álava por razones amparadas en la Ley de Protección de Datos.

Tercer grado para el miembro de ETA Etxezarreta Echaniz

Además, se ha concedido el tercer grado a Ibon Etxezarreta Echaniz. Este último etarra ingresó en prisión el 27 de agosto de 2001 y cumple condena de 30 años por los delitos de atentados, asesinatos, estragos, detención ilegal y robo.

Cumplirá las 3/4 partes de la pena en febrero de 2024. Según Interior, está desvinculado de la banda terrorista y rechaza la violencia, así como los fines y medios terroristas. «Ha pedido perdón a las víctimas y hace frente a la responsabilidad civil», añade.

A propuesta de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Álava en el que cumple condena, la Secretaría General ha resuelto clasificarlo en tercer grado, en la modalidad del artículo 86.4, «con la obligación de seguir satisfaciendo con carácter mensual la cantidad que le está siendo retenida en concepto de pago de la responsabilidad civil».

La AVT ha recordado que Etxezarreta Echaniz cumple condena por los asesinatos de Juan María Jáuregui Apalategui, José María Korta Uranga y el de Santiago Oleaga Elejabarrieta. Este etarra –recuerda la AVT– que «presume en las televisiones de su arrepentimiento» luego, como ocurrió en un juicio reciente a ‘Anboto’, «no recuerda nada».

Más traslados

A Logroño van dos de los cinco etarras cuyo traslado ha sido aprobado este lunes. Alicia Saez de la Cuesta Martínez de San Vicente, que fue condenada por el asesinato del suboficial de la Guardia Civil Alfonso Parada Ulloa, y Ugaitz Pérez Zorriketa, en este caso condenado a 15 años por actividades ligadas a la ‘kale borroka’. La AVT también ha cuestionado los «núcleos de terroristas» en algunas cárceles como la de Logroño, que cuenta ya con una veintena de condenados.

Por último, José Ignacio Armendáriz dejará la prisión de Herrera de la Mancha para ingresar en Burgos. En este último caso cumple una condena de 25 años por terrorismo, atentados y asociación ilícita. La Secretaría General ha resuelto aplicarle el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario a su clasificación en primer grado a este interno que ingresó el 30 de marzo de 1998 y cumple una pena de 25 años por terrorismo, atentados y asociación ilícita. Cumplió las 3/4 partes de la condena en diciembre de 2016.

Más acciones con miembros de ETA implicados

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ordenó esta misma semana el traslado de seis internos relacionados con la banda terrorista ETA. Entre todos estos etarras se encuentra un condenado por el atentado contra la casa-cuartel de Santa Pola; donde murió una niña.

Además, también destaca el histórico dirigente de ETA Antonio Troitiño Arranz, condenado por una veintena de asesinatos y que fue entregado por Reino Unido en 2017.

Según informó el organismo dependiente del Ministerio del Interior, Andoni Otegi Eraso, alias ‘Ioso’, pasa del centro penitenciario de Almería al de Logroño. Ingresó en prisión el 17 de octubre de 2008 y cumple una condena de 30 años por los delitos de atentados, estragos, depósito de armas y municiones, y robo de vehículo. Cumplirá las tres cuartas partes de la condena en abril de 2031.

Junto a Óscar Celarain Ortiz, ‘Peio’, fue condenado en 2012 a 843 años de cárcel por ser los autores del atentado contra la casa-cuartel de Santa Pola (Alicante); que ETA perpetró el 4 de agosto de 2002, matando a una niña de seis años, y a Cecilio Gallego Alaminos, de 57. La condena les atribuyó otros 51 asesinatos en grado de tentativa y un delito de estragos terroristas.

Andoni Otegi Eraso

Según Interior, Andoni Otegi Eraso – condenado también por el asesinato del concejal de UPN José Javier Múgica Astibia en 2001–, «acepta la legalidad penitenciaria y ha manifestado su intención de hacer frente a su responsabilidad civil».

La condena impuso indemnizaciones de 211.768 euros a los padres de la niña asesinada, así como con 75.539 a la familia del hombre; que murió cuando se encontraba en una parada de autobús situada junto al acuartelamiento. También fijó en nueve millones de euros el coste en compensación al Estado.

A propuesta de la junta de tratamiento del centro almeriense, el interno mantiene su clasificación en segundo grado y será trasladado al centro penitenciario riojano.