Bien entrado el otoño llegan las castañas, y con ellas los puestos de castañas asadas por todas las ciudades de España. La imagen de ver aparecer a los castañeros y castañeras es sin duda la antesala de la Navidad, de sus luces y de los cascabeles. En regiones como Andalucía, Madrid, Extremadura, Murcia o Castilla La Mancha, estos puestos unen las características de atracción y tradición. Pero, aparte del folclore y que culturalmente forme parte de nuestra retina desde hace no ya decenas, sino centenas de años, las castañas son un fruto muy saludable.

Castañas Asadas
Puesto de Castañas Asadas

Están llenas de nutrientes. Las castañas aportan fibra e hidratos de carbono, con un bajo contenido calórico. Concretamente unas 190 calorías por cada 100 gramos (40 gramos son agua, otros 40 son carbohidratos, 5 gramos solo de grasa, 4 gramos de proteína vegetal y 7 gramos de fibra). Entre los minerales que nos aportan se encuentran: fósforo; calcio; hierro; zinc; magnesio y en menos proporción cobre. De esta forma, a estos frutos se le atribuyen propiedades anti-inflamatorias y vasculares.

¿Qué vitaminas podemos encontrar?

Encontramos vitaminas B1, B3, B6 y ácido fólico, siendo así muy recomendable para las mujeres embarazadas y lactantes. Es destacable que ese 7% de fibra ayuda en los problemas de estreñimiento. Además, ayuda a pacientes con hipertensión y con problemas de riñón, así como personas que padecen de anemia.

También contiene gran cantidad de vitamina C. Esta ayuda a absorber el hierro y desarrollar más glóbulos rojos; siendo un buen antioxidante, ayudando así a prevenir el envejecimiento. También contiene vitamina A, que es destacable para la vista, y vitamina E, antioxidante y básica para los sistemas inmunitario y metabólico.

Castañas asadas
Castañas asadas

10 beneficios de las castañas

  1. Mejora el tránsito intestinal. El 7% de las castañas es fibra. Esta contribuye a mantener en buen estado la flora bacteriana. Además, previenen el estreñimiento y mejoran o ayudan a paliar enfermedades del intestino grueso como la diverticulosis o el peligroso cáncer de colon.
  2. Ayuda en casos de anemia. Su considerable aporte de hierro ayuda en los casos de anemia y fatiga.
  3. Recomendable para hipertensos. Su bajo contenido en sodio y alto contenido en potasio la hacen muy buena para personas con hipertensión arterial; así como, por su efecto diurético, ayuda a aquellas que tienden a retener líquidos.
  4. Son un alimento saciante. Además de saludables, las castañas son un alimento saciante debido a su contenido en fibra y en hidratos de carbono. Son muy recomendadas en dietas de adelgazamiento.
  5. Efecto cardioprotector. Sus grasas son saludables y aportan ácidos grasos omega 6 y omega 3, y por supuesto, carecen de colesterol al ser de origen vegetal.
  6. Genial para personas con diabetes. Los carbohidratos que posee son de absorción lenta y no producen picos de insulina en la sangre.
  7. Contienen aminoácidos esenciales. La proteína vegetal de la castaña contiene todos los aminoácidos esenciales. Si eres vegano o vegana estás de suerte, así como si haces deporte.
  8. Buenas para dientes y huesos. El alto contenido en calcio, fósforo y magnesio, son fundamentales para mantener sano el sistema óseo, y por supuesto nuestros dientes.
  9. Estimulan el sistema nervioso. Las castañas son ricas en minerales y en vitaminas del grupo B. Esto la hacen muy recomendables para contribuir al buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso. Así, con su consumo, contribuimos a prevenir enfermedades neurológicas.
  10. La Harina de castaña no contiene gluten. Sustituye otro tipo de harinas con gluten. Producto muy recomendable para celiacos y personas con sensibilidad al gluten.
Castañas

¿Cómo preparar castañas en casa?

Si no tienes ganas de despegarte de casa o de acercarte a un puesto de castañas, la mejor opción es prepararlas en la cocina de nuestro hogar. Hay que reseñar que las castañas poseen una delgada piel que debemos retirar. En ese sentido las sumergimos en agua a punto de ebullición durante unos 10 a 15 minutos; y después podemos retirar su «envoltorio» con mayor facilidad. Tras esta operación, ya sin piel, podemos comernos las castañas tostadas o asadas. En ese proceso el peso de este producto se reduce de un 20 a un 30 por ciento y sus nutrientes se concentran. Además de ingerirlas de tal forma también podemos preparar una tarta de castaña o un bizcocho, así como platos salados, salsas para carnes, arroces al horno, salteados o cocidos. La variedad es interminable.

Un conocido truco, más limpio y rápido para pelar las castañas es el siguiente: Primero haz un corte pequeño en la corteza de cada una de las castañas. Luego, la introduces en un recipiente con agua hasta cubrirlas. Quita las castañas que floten, pues esto significa que están en mal estado. Introduce el recipiente sin tapar en el microondas durante unos 15 minutos a potencia máxima. Luego, seca las castañas y déjalas enfriar un par de minutos. ¡Ahora sí! Podrás quitarle la cáscara entera de una sola pieza, bien con los dedos o bien ayudándote con un cuchillo.