«No creo que hoy en día haya ninguna excusa para buscar la independencia»

El superhéroe sevillano más reconocido opina sobre la independencia, el buen periodismo y el carnaval

Rafael Flores García, más conocido como Capitán Adobo, es un sevillano enamorado perdidamente de su ciudad. Periodista, escritor y carnavalero, opina sobre la situación de inestabilidad dada en Cataluña, ya que en su segundo libro menciona a Sevilla como estado independiente. Hablamos con él, haciendo un repaso por su trayectoria más humorística como Capitán Adobo y sus puntos de vista con respecto a la vida en general.

Comencemos por el principio del todo, Rafa. Vayamos a los orígenes. ¿Por qué el nombre “Capitán Adobo”?

Pues surge de una ironía al movimiento que había en los cines por la época, como una nueva puesta en escena de los superhéroes patriotas de América. Recuerdo que en ese momento la película que estaba en cartelera era Capitán América, de Marvel. Entonces pensé que por qué en Sevilla no había un capitán que defendiera la patria sevillana, y de ahí surge el personaje.

Lo de capitán ha quedado claro, pero… ¿Y el adobo? ¿Por qué?

Porque creo que una de las sensaciones que tiene Sevilla son los olores, como en Semana Santa el incienso, en la primavera en sí el azahar… Y uno de los olores que está siempre presente es el del adobo del bar Blanco Cerrillo, cada vez que pasas por la calle Tetuán en el centro. Entonces es una bandera realmente de la ciudad.

¿Y el cariño que le tienes a la ciudad, ese amor especial a Sevilla? ¿De dónde viene?

A mí me resulta imposible renegar de mi ciudad. Me siento con la fortuna de haber nacido aquí. Siempre lo digo, el que haya nacido en un pueblo de Valladolid pensará que ese pueblo es el más bonito del mundo, pero para mí Sevilla tiene algo que no tienen muchos otros lugares. Identidad. Ya sea para bien o para mal, que de esto último también hay, y existen ciertos aspectos de la propia ciudad que no son positivos. Pero tiene una identidad, y eso es lo que más me gusta. Aparte también que cultural y arquitectónicamente para mí es la ciudad más rica de España.

¿Te ves viviendo fuera de la ciudad?

Sí, me veo fuera, pero solo si es por trabajo o por alcanzar una meta personal laboralmente, sí. Ahora también te digo que, si es por voluntad propia, no. Me quedaría aquí para siempre.

Bueno, has escrito tres libros en conjunto con un amigo tuyo, al menos los dos primeros. ¿Qué nos puedes contar sobre el primero, “La máquina de la lluvia”? Nos gustaría conocer sobre todo tu opinión de este.

El proceso creativo fue complicado, porque al estar escrito con uno de mis mejores amigos de mi infancia, es difícil. La faceta más creativa es verdad que la llevo yo. El primer libro fue una idea que yo tenía, pero para una novela desde pequeño y jamás me imaginé que terminaría escribiendo sobre humor. El proceso, asimismo, fue precioso, porque al llevar de la cabeza a las páginas todo lo que pasaba por mi cabeza, fue muy bonito. Como resultado final, no tiene mucho que envidiarles a otros del tema.

El segundo libro, “Misión Sevilla independiente”, tiene más tintes políticos. ¿Qué opinas de la independencia, tanto de Sevilla como de las autonomías?

No creo que haya ninguna excusa política para buscar la independencia. Vivir en una sociedad, en un país, significa que hay que acatar unas normas, junto con las leyes del país. Está la independencia personal, que puedes serlo del resto de la sociedad (propias ideologías, bandera que te identifique, etc.) y otra cosa es la independencia política. Entonces, si Sevilla fuera tuviera un movimiento independentista yo estaría completamente en contra. Creo que la ciudad ya es suficientemente independiente como para buscar una independencia política.
Ese es justo el problema que tenemos ahora, que la sociedad cree que la política nos solucionará los problemas de identidad.

Entonces estás dando a entender que estás en desacuerdo con lo que está pasando ahora en Cataluña, ¿no?

Totalmente en contra. Es más, siento una decepción muy grande, porque pienso que la sociedad de allí están haciendo “lo que le dicen que tienen que hacer”. Ojo, que puedes ser independentista y estar en contra de lo que el país es (bandera, gobierno, etc.) e ir a la calle a quejarte, claro que sí, pero otra cosa es llevarlo a la política tal y como están haciendo. Lo que más “coraje” me da es que ese movimiento está impulsado por personas que buscan la libertad, pero realmente están imponiendo a la fuerza su pensamiento y sus ideas.

Volviendo a los libros y retomando la línea de la entrevista, ¿tienes en mente un cuarto libro o más material de Capitán Adobo?

Claramente. Con el tercer libro se cerraba una trilogía. Pero no desmiento que vaya sacando más cosas de Capitán Adobo. Hay muchas ideas en mente para la continuación de la historia y seguir escribiendo. Este es el primer año desde 2016 que no saco nada, y lo echo muchísimo de menos. El hacer humor escrito es muy difícil, pero lo echo muchísimo de menos. Bueno, ya que estamos en confianza seguramente lo que haga sea una Spin Off de Capitán Adobo lo que se publique como cuarto libro o modalidad que no sea escrita.

Bueno, aparte, estoy trabajando en una serie, una web serie con el Capitán Adobo. No te puedo contar el argumento, pero es de humor surrealista y absurdo pero que a la vez consta de ironías y mucho sarcasmo sobre la situación política actual.

Entonces, así hablando de aficiones, tu favorita es escribir.

Sí, sí, además desde pequeño siempre me ha gustado. Recuerdo muchos libros con los que empecé a escribir, y ahora ese acto me gusta más incluso que leer.

¿Qué otras aficiones tienes?

Deporte… poquito, pese a que me conservo bastante bien (risas). Adoro el cine, el fútbol (sin llegar a la obsesión a la que llegan muchísimas personas), me gusta la música sin idolatrar a ningún artista (salvo a Silvio). No me cierro a nada ni a ninguna afición. Me gusta mucho el Carnaval, pero no le dedico mi vida como mucha gente. Aficiones muchísimas y creo que es porque me gusta disfrutar de las oportunidades que tengo alrededor.

¿Qué nos puedes contar sobre tu trayectoria en el Carnaval de Cádiz?

El carnaval me parece una herramienta cultural impresionante. Quien no lo conoce, puede tener una visión de este un tanto peyorativo, ya que a veces es cierto que se utiliza el humor negro, que hay comparsas muy trágicas, etc. Pero hay genialidades, claramente. Este año empecé a escuchar más agrupaciones callejeras, y vi que, en cada esquina de una ciudad entera, había una obra de teatro que al fin y al cabo no deja de ser eso. Cádiz precisamente tiene un derroche cultural sublime en cada esquina. Me parece un arte sin descubrir.

Aparte de todo esto, también eres periodista.

Sí, bueno, desde el punto de vista oficial no lo soy. Pasé por la Facultad de Comunicación y no me cierro a volver y terminar la carrera. Me di cuenta de que fuera se aprende muchísimo más que en la Facultad. Hay unos profesionales magníficos, pero la calidad de la carrera es dudosa. Te enseña a todo menos a hacer periodismo. No me sentí motivado en la carrera, entonces decidí empezar a trabajar y eso ya es más complicado compaginarlo. Me fui también porque el periodismo con el que yo soñaba no lo encontré aquí dentro, sino fuera.

Estoy seguro de que hay personas que salen de la Facultad con un expediente de matrícula de honor, pero después no saben ponerse delante de un micrófono, y eso me parece gravísimo. Yo he optado por mi actitud periodística volcándola de otra manera.

Entonces, ¿cómo aprendiste a hacer periodismo? ¿Quién o qué te enseñó fuera de las clases?

El periodista es, no se hace. Hay gente que no ha estudiado esa carrera y lo es. Pero es que el periodismo se lleva en la sangre, la necesidad de estar analizando una situación y darle vueltas e informar. Los periodistas son los que analizan todo y quieren saber más sobre el tema. El buen periodista no se deja llevar por su ideología y/o su opinión. Creo que dos de los mayores rasgos de un buen periodista son la personalidad creativa y la actitud inquieta, que he mencionado antes.

¿Cuál es tu campo periodístico? ¿En qué te desenvuelves mejor?

Radio, me parece mágica y muy bohemia. He hecho humor, he hecho información general, deportiva, carnaval, etc. He hecho de todo. Y es que no puedo elegir, me gusta todo. Disfruta todas las modalidades de la radio. He estado en dos emisoras ideológicamente contrarias, y en ambas he aprendido muchísimo. Como experiencia personal he disfrutado muchísimo cubriendo espectáculos y eventos deportivos, aparte también hacer humor en radio es muy gratificante.

¿Y ahora a qué se dedica el gran Capitán Adobo?

Ahora mismo estoy en el departamento de Comunicación de una federación de empresarios del metal (FEDEME) en la que también estoy aprendiendo mucho e intento volcar mis conocimientos comunicativos para el bien de la empresa. Estoy también muy contento, porque cuando lo cuento nadie se cree que sea una persona seria en mi trabajo. Las etiquetas es que me ponen nervioso, porque hay personas que son válidas para muchas cosas y por las etiquetas se cierran puertas y oportunidades.