Los países del norte pretenden reducir el fondo europeo a 700.000 millones

La mitad de estos incentivos irían distribuidos a partes iguales entre transferencias y préstamos

Los primeros ministros de Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Austria y Finlandia han planteado al resto de socios una nueva propuesta que pasaría por reducir el fondo europeo de recuperación hasta los 700.000 millones de euros y distribuir esta cantidad a partes iguales entre transferencias no reembolsables y préstamos.

Los cuatro frugales han hecho esta oferta al resto de capitales sobre la base de una «sugerencia de compromiso» elaborada por la delegación finlandesa, según han detallado fuentes diplomáticas. Así, el plan de reconstrucción europeo estaría formado por 350.000 millones de euros dirigidos a los gobiernos en forma de subvenciones a fondo perdido y por otros 350.000 en forma de préstamos.

Sin embargo, este planteamiento está condicionado a que el control de las ayudas y el resto de cuestiones abiertas (como el respeto al Estado de derecho o los cheques que reducen su aportación al presupuesto comunitario) se resuelvan de una forma que sea aceptable para sus intereses.

Es decir, que se beneficien de mayores reducciones en el dinero que deben aportar a las cuentas comunitarias (y que deben pagar el resto de Estados miembros) y que se establezca un férreo control antes de aprobar el desembolso de las ayudas del plan de recuperación.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se han reunido todos juntos por primera vez este domingo pasadas las 19.00 horas. Hasta entonces se han sucedido los contactos bilaterales y las reuniones en grupos reducidos para intentar acercar posturas y desbloquear la situación

Una de estas reuniones, por ejemplo, ha juntado a los países del sur (España, Italia y Grecia) con el grupo de los frugales (Países Bajos, Dinamarca, Austria, Suecia y Finlandia), la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron.