Vox llevará a los juzgados a Marlaska por un «delito contra la libertad de expresión»

El partido que lidera Santiago Abascal anuncia esta decisión tras las polémicas palabras del general José Manuel Santiago

Vox ha anunciado que interpondrá «acciones judiciales urgentes» contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, el general José Manuel Santiago, después de que este último dijera que trabajan para «minimizar el clima contrario a la gestión de crisis por parte del Gobierno».

A juicio de la formación que lidera Santiago Abascal, se «ha reconocido públicamente un delito gravísimo contra la libertad de expresión que es un derecho fundamental». «Esto es, de hecho, el inicio de un golpe de Estado del propio Gobierno, que ordena al Instituto Armado que vulnere la Constitución», señala Vox en su cuenta de Twitter.

También afirman que interpondrá «acciones judiciales urgentes contra los que han dado esas órdenes y contra cualquier funcionario que las acate», ya que, según asegura, son «ilegales» al tratar de «proscribir e ilegalizar de facto la oposición democrática y la crítica al Gobierno».

«No se puede obedecer órdenes manifiestamente contrarias a los derechos fundamentales y al pluralismo político consagrados en nuestra Constitución», dice Vox, que advierte de que con esa orden el Gobierno «ha traspasado todos los límites».

«Todo ello demuestra que no nos habíamos equivocado en nuestro análisis: al menos una parte del gobierno (y desde luego todos sus socios) están trabajando en destruir la democracia y arruinar a la nación para implantar una dictadura chavista», continúa el partido liderado por Santiago Abascal.

Por ello, insisten en pedir la dimisión del Gobierno, al que califica de «mentiroso y despótico». «El Gobierno quiere matar la libertad de expresión usando una institución querida por los españoles, la Benemérita. Están dinamitando la Constitución y la democracia», zanjan, acusando al Ejecutivo de haber «dejado morir a miles de personas por su negligencia y sectarismo» y de no tener un «plan» para los españoles.