El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha planteado a las comunidades autónomas, en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), que se ha celebrado en Extremadura por videollamada, que las que quieran realizar test de Covid-19 en las farmacias, como así lo ha pedido la Comunidad de Madrid, le presenten un plan detallado.

Este plan, según han informado a Europa Press fuentes conocedoras de la reunión, deberá incluir aspectos relativos al personal, medios, equipos de protección individual, registros e instalaciones en las oficinas de farmacia para que puedan realizar adecuadamente los test de detección del coronavirus.

Por tanto, el ministro no se ha negado a que se puedan test en las farmacias, si bien ha avisado de que se trata de un debate técnico en el que hay reservas de tipo jurídico y de colectivos profesionales, recordando que hay colectivos que se han posicionado en contra.

Vacunar de la gripe en farmacias

Vacunar en farmacias es un riesgo para la salud. La profesión enfermera ha mostrado este lunes su rotundo rechazo a la petición de las farmacias de poder vacunar de la gripe. O hacer pruebas diagnósticas de Coronavirus; algo que, a su juicio, pondría en riesgo la salud de la población y la seguridad de los pacientes.

Lo refleja en un comunicado conjunto firmado por la Conferencia Estatal de Decanos, directivos de enfermería, sociedades científicas de enfermería, el sindicato Satse y el Consejo General de Enfermería.

En el documento, los firmantes aseguran que en la reivindicación de las farmacias para poder vacunar de la gripe. Además de hacer test de Coronavirus porque hay «intereses económicos» y no el bien común o la salud pública.

Continuas negativas

Indican que a pesar de las «continuas negativas» de la Administración y la «frontal oposición» de las organizaciones enfermeras, desde las farmacias «se insiste en cambiar las regulaciones».

Pese al maquillaje y la cosmética que adornan muchas farmacias y los bondadosos argumentos para administrar vacunas, se encuentra un negocio privado. Que ya cobra su porcentaje en la venta de una vacuna y que proponen ahora, incluso administrarla y claro está, cobrar por ello», señalan los profesionales de enfermería.

Consideran que la vacunación de la gripe de las oficinas privadas de farmacia, pondría «en riesgo la salud de la población y la seguridad de los pacientes» por la «falta de competencias profesionales que tienen los farmacéuticos» para ello.