El acuerdo trae de cabeza a muchos y ha influido en los principales indicadores de la economía mundial. Las cotizaciones de las bolsas suben y bajan de precio. Algunos mercados se asustan, otros reaccionan de manera positiva. Lo cierto del caso es que la reciente noticia acerca del Tratado de Libre Comercio suscrito recientemente entre 15 países de la región Asia-Pacífico está dando de qué hablar.

Libre Comercio
Puerto marítimo dedicado al comercio de mercancías

Unos ocho años tardó la negociación. Finalmente, la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) vio la luz a través de un evento realizado vía teleconferencia. El acuerdo representa aproximadamente un tercio de la economía global. Esto se traduce en unos 26,2 billones de dólares, y lo más importante aún: en la zona considerada la de mayor crecimiento del mundo.

Un total de 15 países se adhirieron a este convenio, en el cual China es la principal de las economías que allí se integran. Le acompañan Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, Birmania (Myanmar), Brunéi, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.

La rebaja de aranceles es uno de los beneficios del Tratado de Libre Comercio

Entre los beneficios de este acuerdo destacan la rebaja de los aranceles y cuotas para 65% de los productos. De igual manera interviene directamente en aspectos clave como la economía digital, las inversiones y la propiedad intelectual, aunque aún no existen discusiones acerca de derechos laborales y el medio ambiente.

Comercio China Estados Unidos
La situación de recelos entre las potencias de China y Estados Unidos puede acrecentarse

Antes de que este tratado entre en vigencia, la RCEP tendrá necesariamente que ser ratificada por las naciones que la integran, que además tienen una cuota de participación de 28% en el comercio mundial, un mercado compuesto por cerca de 2.200 millones de personas, lo que representa 30% de la población del mundo. Todo un desafío para quienes puedan incursionar en tan gigantesco mercado.

Se prevé que la RCEP respalde la posición de China con respecto a Estados Unidos que, bajo la administración Trump, ha llevado a cabo políticas de corte proteccionista en el comercio internacional. A eso se suma que excluyó a la nación norteamericana del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, el cual negociaba con varios países de América y Asia Pacífico, sin incluir a Pekín.

Según el comunicado conjunto que firmaron los mandatarios de los países integrantes del acuerdo, el tratado demuestra el “sólido compromiso con la recuperación económica, el desarrollo inclusivo, la creación de empleo y el fortalecimiento de las cadenas de suministro”. Apuestan por un entorno de inversiones y comercio “abierto, inclusivo y regulado”.

Se inicia un periodo histórico en el comercio internacional que, sin duda, traerá ingentes beneficios a los signatarios. Se reactivará la economía y se facilitará el comercio en la región, al abrirse el mercado entre los países. Comienza una nueva etapa en las que todos esperan ser ganadores y obtener el mayor provecho de la situación.